{"id":989,"date":"2022-06-09T11:19:18","date_gmt":"2022-06-09T14:19:18","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=989"},"modified":"2022-06-09T15:52:39","modified_gmt":"2022-06-09T18:52:39","slug":"derby-construccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2022\/06\/09\/derby-construccion\/","title":{"rendered":"Derby construcci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>A mi amigo Alfredo Grieco y Bavio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ah no, vino no. \u00a1Asesino, borrach\u00f3n, patasucia, calandraca!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Ricardo Zelaray\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ese wacho quiere papel, Rol\u00f3n. Hay que darsel\u00f3. El Nando le sac\u00f3 la ficha; me dijo que el que bati\u00f3 la cana de que Sotelo afanaba material fue \u00e9l\u2026 Encima nos tuvimos que bancar que Bertelo nos hiciera tomar caf\u00e9 a todos\u2026 \u00a1Gil de mierda!&#8230; Le recabe el final de la botella: en la orilla del zanj\u00f3n y con el culo roto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Es un cara e pija!<\/p>\n\n\n\n<p>Como si le pagaran m\u00e1s por ser cachorro. \u00a1Cara e verga!<\/p>\n\n\n\n<p>El otro d\u00eda no encontr\u00f3 el casco suyo\u2026 \u00a1se lo fondearon los vagos!&#8230; y manote\u00f3 el casco blanco de Bertelo. Se hac\u00eda el payaso\u2026 A m\u00ed ya me cans\u00f3; si se me hace el canchero lo tiro del quinto, dijo el Tano, un pibe de Villa Diego que hac\u00eda ya casi un a\u00f1o laburaba con Cano.<\/p>\n\n\n\n<p>Che, hablando de eso: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 ahora Cachorro?, les pregunt\u00e9. No quer\u00eda que estuviera orejeando tapado porque yo ya demasiado estaba en capilla con mi t\u00edo. Hab\u00eda faltado una semana despu\u00e9s de la gira del bautismo de mi pibe y ahora quer\u00eda agarrarlo chirlo para pegarle un pechazo. No ten\u00eda ni mierda en las tripas y si ese gil me enganchaba haciendo sebo, seguro me iba a cagar la verga.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mand\u00f3 Chaco al chino\u2026 dijo el Cul\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9? \u00bfVamos a volver a cocinar?, volv\u00ed a preguntar.<\/p>\n\n\n\n<p>No, ni ah\u00ed\u2026 si Sotelo se llev\u00f3 el disco, gordo\u2026 Se extra\u00f1an los guisos del viejo, eh. El chaque\u00f1o lo manda a comprar don Paco y pan con carpa pero le tira unos mangos para que le cole el vino y para que no le falte el material. Cachorro peg\u00f3 onda con los del pasillo de atr\u00e1s y mete el Torito por ah\u00ed, sin que lo pille la guardia; lo sube con una piola y lo fondea en los ca\u00f1os de ventilaci\u00f3n. A m\u00ed que no me venda que me fumo mi canaria en la terraza porque lo re mando al frente, por puto, dijo el Enzo, el otro catango que lo ayudaba en la cancha. Si no lo hice todav\u00eda es por el chaque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pobre viejo, sin vino no puede vivir, boludo. Le tiembla el pulso al toque. La otra vuelta, cuando estaban haciendo carpeta en el octavo, andaba sacudiendo la mano, corte Goyeneche; despu\u00e9s compraron un matrimonio con Sanabria\u2026 En un tiro, cuando el paraguayo se fue a pegarle un beso a la jarra, ya estaba a menos de la mitad\u2026 A la puta, compadre, le dijo, esta s\u00ed que tiene ca\u00edda.<\/p>\n\n\n\n<p>El chascarrillo del Tano marc\u00f3 el final del recreo\u2026Todav\u00eda no eran las 11 y los pibes volvieron a subir a los pisos donde laburaban; abajo, meta mandar plasticor y cemento para la terraza donde estaban haciendo un mojinete y tirando carpeta. Entonces, un rato despu\u00e9s de que volvieran a subir, el aire de la obra se convulsion\u00f3 por el perfume de la Sole, la arquitecta del estudio Randazza que dirig\u00eda la obra de Bertelo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Hola, Mat\u00edas!, me dijo y, de a pares, empezaron a bajar los mutantes de todos los pisos para verla.<\/p>\n\n\n\n<p>La piba, una de esas gringuitas reci\u00e9n recibidas, revolucionaba el laburo cada vez que llegaba al edificio en construcci\u00f3n donde trabaj\u00e1bamos tres planteles de distintas empresas contratistas. Ese d\u00eda apareci\u00f3 re verduga con unos jeans celestes que parec\u00edan que iban a explotar. A m\u00ed, que laburo en el guinche, siempre me tocaba catarla de entrada. Estaba buena, no digo que no. S\u00faper buena. Pero los vagos ten\u00edan un arroz b\u00e1rbaro y no se rescataban ni medio. La flaca era una calienta verga que gozaba suculente\u00e1ndolos. Y los ten\u00eda a todos alborotados alrededor. Yo no le pasaba cabida. \u2018Hola, Soledad\u2019. O sino: \u2018Hola arquitecta\u2019, y chau. La flaca me preguntaba cualquier cosa y yo le dec\u00eda siempre que no sab\u00eda, que yo estoy clavado en el guinche, que le preguntara a los de arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces me eng\u00fcevo mal en este puesto, es verdad. Mi t\u00edo cree que me tiene en frasquito, y me mantiene ah\u00ed, pero en el fondo debo decir que se lo agradezco. La m\u00e1quina solo requiere de m\u00ed atenci\u00f3n; nadie me hincha los huevos y la guita me sirve. No me canso para nada, me ensucio menos y cojo, si quiero, todos los d\u00edas, no como estos pobres infelices. Pero ese d\u00eda la Sole como que me arrebat\u00f3 de una y me dej\u00f3 groggy. Me entr\u00f3 a buscar conversaci\u00f3n, como era habitual, y yo que estaba aburrido le segu\u00ed la corriente. Hablamos de m\u00ed, un poco. De mi hijito que hab\u00eda bautizado la quincena anterior. De su madre con la que no convivo. Y despu\u00e9s de todo eso me dijo que quer\u00eda que le hiciera un laburo en la casa. Fue extra\u00f1o. Yo le dije que s\u00ed, por supuesto. Pero no evit\u00e9 la tentaci\u00f3n de preguntarle por qu\u00e9 no le dec\u00eda a Sanabria o a Fretes. Me respondi\u00f3 que no quer\u00eda decirle nada a Sanabria ni a Fretes porque confiaba m\u00e1s en m\u00ed. Yo me puse rojo como un locote. No solo porque era imposible que confiara m\u00e1s en m\u00ed, un oficial chamb\u00f3n, media cuchara en consideraci\u00f3n de mi t\u00edo Cano, el contratista, que me trataba de pija de perro frente a todos, que en esos dos paraguayos que eran los mejores alba\u00f1iles que conoc\u00eda, sino porque la iniciativa de la arquitecta me exig\u00eda a pleno. No sab\u00eda qu\u00e9 cara poner. Menos aun cuando desde arriba, laburando en el andamio colgante, en el pulm\u00f3n del edificio, se escuchaba las humoradas del chaque\u00f1o y el Tano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSabes vos, cu\u00e1l es el bicho m\u00e1s lindo pa culear?, le preguntaba el viejo.<\/p>\n\n\n\n<p>La oveja, dijo el Tano. Los gauchos se empernan a las ovejas\u2026 dicen que son calientitas.<\/p>\n\n\n\n<p>No, no sab\u00e9s nada, kunumi\u2026 El mejor bicho pa culearse es el g\u00fcey\u2026 Mientras se la metes en el hocico te lambe los huevos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vieran la cara del tipo aquel jueves que empezaba el feriado puente yendo a laburar a la casa de la arquitecta. La mina viv\u00eda en zona sur, por calle Buenos Aires, cerca de la cancha del charr\u00faa. La casa estaba al fondo, era un PH; adelante viv\u00eda un mec\u00e1nico que ten\u00eda el taller en el frente y la entrada a la casa por el pasillo. Me met\u00ed; despu\u00e9s de la casa del mec\u00e1nico hab\u00eda otras dos casas inhabitadas, en oferta de alquiler, y hacia el fondo, en el pulm\u00f3n de manzana, estaba la casa de Soledad. Yo no sab\u00eda bien qu\u00e9 cara poner. La flasheaba de John Wayne; cre\u00eda que la iba a pistolear de arranque y a dos pesos. Hasta me hab\u00eda perfumado la chota.<\/p>\n\n\n\n<p>La mina me atendi\u00f3 muy efusiva pero normalmente. Estaba linda como un sol de primavera. Vest\u00eda ropa deportiva y me dijo que justo sal\u00eda a correr al parque. Me invit\u00f3 a que desayunara pero yo le agradec\u00ed y ped\u00ed ver el trabajo. Ella me llev\u00f3 sin demora hacia el lavadero del patio trasero, un patio lleno de plantas, y me mostr\u00f3 el primer inconveniente, las ca\u00f1er\u00edas. Hab\u00eda que sacar todo el tramo hasta la camarita vieja y poner unas nuevas. Me indic\u00f3 lo que quer\u00eda que hiciera y luego me pidi\u00f3 permiso. Dijo que se iba a correr. Me pregunt\u00f3 si iba a necesitar que comprase alguna herramienta adem\u00e1s del material que hab\u00edamos convenido y yo le dije que no. Despu\u00e9s la mina oliv\u00f3 y yo tuve que poner la concha como un boliviano; picar, abrir una fosa profunda, meter la mano en podrido y todo eso. Me argel\u00e9 como un cebolla al darme un mazazo en un garfio y casi me mando a mudar. Pero despu\u00e9s recapacit\u00e9 y me encul\u00e9 m\u00e1s conmigo mismo, dici\u00e9ndome: pero si ser\u00e1s gil, gordo; esta flaca te bolace\u00f3 porque te cab\u00eda. \u00bfA qui\u00e9n se le puede ocurrir que esta princesa te vaya a mirar a vos, zaparrastroso? \u00a1Es una conchita cara!<\/p>\n\n\n\n<p>En eso estaba, pelando la bronca, cuando Soledad volvi\u00f3. Ya volv\u00ed, grit\u00f3 como una nena desde la cocina; desde all\u00ed me dijo que el material vendr\u00eda reci\u00e9n al otro d\u00eda temprano. Se quej\u00f3 del corral\u00f3n y de la inoperancia de la gente. Y luego se meti\u00f3 al ba\u00f1o. Escuch\u00e9 el sonido del agua cayendo en el inodoro y segundos despu\u00e9s ella se apareci\u00f3 por el patio. Tra\u00eda una fresca y una sonrisa prometedora. \u00a1Puta madre!, me dije y el chacinamiento se disip\u00f3. Las calzas no mienten. Yo estaba sumergido en la fosa, ba\u00f1ado en transpiraci\u00f3n. Un olor a perro incre\u00edble y esta reina me pasaba un vaso congelado con birra. Me pregunt\u00f3 si quer\u00eda terminar con la fosa y comer o prefer\u00eda hacerlo en un rato\u2026 Ella parada enfrente y yo con la mirada a la altura de su pubis, flashi\u00e9 que lo que me bat\u00eda le sal\u00eda de la grieta. Me hablaba con el papo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya termin\u00e9, le dije. Si no hay material tengo que dejar ac\u00e1\u2026 \u00bfQu\u00e9 hora es?<\/p>\n\n\n\n<p>Las 11 menos 10, respondi\u00f3, consultando el celu. Re r\u00e1pido\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Sin darme cuenta, casi de un trago, me termin\u00e9 el vaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy muy transpirado. \u00bfPuedo usar el ba\u00f1o? Me quiero lavar un toque antes de\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed de la fosa y zapateando para despojarme el barro y el escombro de la ropa, entr\u00e9 a la casa. No supe c\u00f3mo, muy sigilosamente, la flaca se col\u00f3 en el ba\u00f1o mientras yo me lavaba con jab\u00f3n mis antebrazos y quitaba mi mugre del grifo. Otra vez sorprendido, poniendo mi mejor cara de p\u00f3quer, disfrut\u00e9 como un creyente la propuesta que me hizo: si me esperas un toque nos ba\u00f1amos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ah, este chab\u00f3n tiene m\u00e1s mentiras que el truco, dijo Cachorro.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, no te estoy cobrando para que me escuches, salame\u2026 No te pongas resentido. Te podes ir a cascar a los ba\u00f1os qu\u00edmicos que est\u00e1n limpitos\u2026 \u00a1And\u00e1 a pegarle al perro, boludo!<\/p>\n\n\n\n<p>Ey, levanten campamento que viene Cano, dijo el Enzo. Vi que estaba estacionando la Toyota en la esquina.<\/p>\n\n\n\n<p>Che, \u00bfy qu\u00e9 onda que no viene m\u00e1s la arquitecta?, pregunt\u00f3 el Tano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 s\u00e9 yo, boludo? Capaz que se mud\u00f3 a Jun\u00edn, el pueblo del macho.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 de vacaciones, dijo Cachorro, sonriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>No le diste bomba como se merec\u00eda, gordo pito flojo.<\/p>\n\n\n\n<p>No, chab\u00f3n. El novio tiene toda la papota. Cuando eso estaban peleados. Encima terminamos mal, Tano. Pint\u00f3 un re bondi, la loca casi me denuncia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 le batiste, Mat\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p>Nada, despu\u00e9s te cuento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda Cano no vino con su buena onda habitual; gordito y petiz\u00f3n, sus ojos verdes risue\u00f1os siempre anticipaban las gastadas. No ten\u00eda mayor placer en el mundo que descansar a sus obreros cuando se enteraba de alg\u00fan chisme que los involucraba. Era un patr\u00f3n at\u00edpico; no le gustaba maltratar a los laburantes, antes bien prefer\u00eda hacerse el amigote y entrar en confianza con ellos. Eso no significaba que no los cagase ni los dejara de negrear, pero en relaci\u00f3n con otros contratistas su estilo era preferido entre los vagos y adem\u00e1s, para la miseria que se pagaba por convenio en la industria de la construcci\u00f3n, laburar con \u00e9l era ventajoso. Otra de sus caracter\u00edsticas m\u00e1s habituales era juntar a la gente o aprovechar que estaba reunida, y largar un chisme bomba para descansar grupalmente al perjudicado. El tipo siempre ten\u00eda data porque andaba todo el tiempo recorriendo las obras, ten\u00eda cuatro o cinco, y sus obreros eran todos vecinos de dos o tres barrios o miembros de la colectividad paraguaya. Cano era paraguayo y adem\u00e1s presidente de la Casa Paraguaya; organizaba los torneos de futbol y sal\u00eda de putas con sus cuates.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Mba\u2019e la porte, lo mit\u00e3!, salud\u00f3 seriamente. Caracter\u00edstico en \u00e9l eran su hablar y sus movimientos pausados; su constante silbido mientras revisaba los adelantos en el trabajo. Nunca demostraba si estaba contento o enojado m\u00e1s que cuando entraba a descuerear a los vagos o cuando ligaba \u00e9l. Como patr\u00f3n, cuando te la daba lo hac\u00eda de la manera m\u00e1s cruel, te retaceaba la guita, te negaba adelantos, te cortaba las horas extras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo va, t\u00edo?<\/p>\n\n\n\n<p>Ac\u00e1 andamos. Muy impresionado con la noticia\u2026 \u00bfVos sab\u00edas, Mat\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 cosa?<\/p>\n\n\n\n<p>Encontraron muerta a la arquitecta Mattini. Hab\u00eda salido de vacaciones hace una semana. Ayer unos chanchos la desenterraron en un bald\u00edo de P\u00e9rez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba yo solo cuando me lo dijo, por suerte. Mi cara se transform\u00f3 y la mirada de Cano se puso dura.<\/p>\n\n\n\n<p>Va a ser mejor que dejes de alabarte por tu haza\u00f1a porque te puede costar caro, me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vos quien sos para juzgarme, concha e tu madre, le dije. Cerr\u00e1 el culo. Acord\u00e1te cuando te zaf\u00e9 de Tiburcio&#8230; \u00a1Gorreando a tu compadre, pedazo de forro!<\/p>\n\n\n\n<p>Cano se re pich\u00f3 pero no dijo nada hasta que empezaron a bajar los dem\u00e1s y empez\u00f3 a contar la mala noticia, a mentar lo linda que era la arquitecta y a pedir pena de muerte, c\u00e1ncer en los huevos, todo eso junto, para el asesino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el almuerzo el tema acapar\u00f3 la conversaci\u00f3n y yo permanec\u00ed mudo. Todos me miraban con desconfianza y hasta el Tano, con quien hab\u00eda quedado en contarle por qu\u00e9 hab\u00eda dejado de garcharmel\u00e1, se desentend\u00eda de hacerme preguntas. En la sobremesa, cuando los wachos se fueron a torrar un cacho, le mangue\u00e9 a Chaco un cigarro. Volv\u00eda a fumar despu\u00e9s de siete a\u00f1os, desde la muerte de mi pap\u00e1 que se hab\u00eda ido al hoyo por fumador. No casualmente, el pucho que me convid\u00f3 el chaque\u00f1o era de la misma marca que fumaba mi viejo. Derby con la banderita paraguaya en el culo de la bolsita; Derby de contrabando, \u201cDerby construcci\u00f3n\u201d, como le dec\u00eda mi pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Che, si esta historieta que les cont\u00e9 estos d\u00edas trasciende me van a llamar a declarar. Soy el perejil perfecto para engarronar. Les pido que sean buenos compa\u00f1eros y no me vendan. Estuve en cana seis a\u00f1os por un homicidio, todos lo saben. Si me engarronan con esto estoy listo. Y, obviamente, yo no tengo nada que ver con esta muerte, amigos. Si era re linda la flaca; jam\u00e1s en mi vida le hubiera hecho eso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Salimos de trabajar a las seis. Los compa\u00f1eros se dispersaron como bandada de pajarracos invernales. Y yo me qued\u00e9 cambiando de pilcha con la idea de que estaba listo, que alguno de esos culeados me iba a batir la yuta. Nunca falta un tropez\u00f3n cuando el pobre se divierte\u2026 \u00bfQui\u00e9n era que dijo eso? \u00a1No importa! Solo la hab\u00eda g\u00fceseado un par de semanas y ahora estaba muerta. \u00a1Qu\u00e9 pija podrida la m\u00eda! Cuando llegu\u00e9 a Pellegrini ya estaba completamente achicharrado por la tristeza. Ven\u00eda cajeteando mal desde el almuerzo y ahora, de tanto pensamiento jar\u00fdi, como dec\u00eda mi viejo, estaba a punto de largarme a llorar. Pero como quien se traga el bocado, me ajust\u00e9 los huevos con el pantal\u00f3n y me dije que me iba a escabiar bien polenta. As\u00ed que decid\u00ed ir a un cajero a sacar guita y luego ir\u00eda a una cervecer\u00eda que serv\u00eda unas birras artesanales que estaban re buenas. Yendo lento, pateando latas, me lo encontr\u00e9 al Tano en la parada del bondi; un 35\/9 lo hab\u00eda dejado de garpe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 onda, gordo?<\/p>\n\n\n\n<p>Nada, boludo. Estoy luz baja. Me voy a tomar unas birras.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo mal, eh.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>No te hagas la cabeza, amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuer\u00e9s venir? Te invito unas pintas.<\/p>\n\n\n\n<p>No me puedo quedar mucho pero\u2026 dale.<\/p>\n\n\n\n<p>El Tano era un pibazo. Lo conoc\u00eda de antes de que entrara a laburar con Cano por unos torneos de futbol que se hac\u00edan en La Carancha, all\u00e1 por Avellaneda al fondo, pasando la v\u00eda honda: un torneo de paraguayos. \u00c9l es argentino pero jugaba para el equipo de Capiat\u00e1; yo, argentino de nacimiento, jugaba para el equipo de mi valle, de donde son mis viejos, General D\u00edaz. Que me acompa\u00f1ara en este momento era muy buena onda de su parte. Capaz que lo hac\u00eda por rescatar alg\u00fan chisme o simplemente de puro sediento, pero igual, se lo agradezco todav\u00eda. Ten\u00eda necesidad de testimoniar. Parec\u00eda un wach\u00edn con dos cachetazos en medio del interrogatorio. Le dije que primero ten\u00edamos que ir a sacar guita del cajero y pateamos un par de cuadras hasta la esquina de Pellegrini y San Mart\u00edn. Despu\u00e9s volvimos y nos quedamos en la cervecer\u00eda de Pellegrini casi Alem, en un localcito que se llamaba \u201cEl almac\u00e9n de cervezas\u201d que tiraba unas artesanales que me re gustaban. Nos quedamos en la vereda para poder fumar. Ya para esa hora me hab\u00eda comprado un atado de puchos. Y ah\u00ed largu\u00e9 el rollo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La mina era un bando, amigo. No me lo cree nadie pero es la posta. Terminamos mal y eso puede ser un motivo para que me manden una citaci\u00f3n. Ese d\u00eda que terminamos hice un escandalito y hasta sali\u00f3 el vecino a ver qu\u00e9 pasaba\u2026 Pero bueno, empiezo por el principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Como les cont\u00e9 a los pibes, ese d\u00eda en que nos ba\u00f1amos juntos y toda la bola\u2026 Nada\u2026 meta culear como chancho prestado. Era cojuda la princesa y re bardera. Le cab\u00eda porla, todo; le gustaba morder la almohada. Una viciosa de aquellas. Cero historia. Nos cagamos de risa\u2026 Al otro d\u00eda vino el material y arranqu\u00e9 a laburar temprano. \u00a1Hija de puta! Parece que cuando m\u00e1s chivado estaba, m\u00e1s la calentaba. Fue re complicado laburar. Igual le met\u00ed pata. Soledad quer\u00eda hacer gira conmigo; me pidi\u00f3 que la llevara al baile. Quer\u00eda conocer mi vida. Me dijo que a la noche se iba a quedar a dormir en mi casa. Alto flash, amigo. La tuve una semana en mi casa. Me ca\u00ed con esa perra al baile. La present\u00e9 a la gente. Estaba la Karina que se me hac\u00eda la estrecha, los chabones de la cuadra de mi vieja; estaba la Kiki, puta odiosa. La wacha hizo su show. Re negra, en un tiro empez\u00f3 a hablar giladas, corte rochi. Nosotros hicimos rancho aparte y en un tiro empezamos a levantar; nos copamos a los raquetazos y terminamos arrancando para otro lado. A la loca le cab\u00eda el champ\u00e1n\u2026 Meta champ\u00e1n, re bac\u00e1n, el tipo. No me importaba nada. A mitad de la noche nos quedamos sin nafta y me dijo que si ten\u00eda onda pod\u00edamos ir a pegar. Yo no quer\u00eda ir al Tapi porque le deb\u00eda guita pero el loco era el \u00fanico transero que no vend\u00eda basura. Ahora los giles te aclaman la alita, que es pura anfeta; andan todos rabiosos. Y la que venden en Tablada es re jedionda. Yo cuando tomo quiero comer, maestro. Para eso hay que saber pegar. Arreglamos que se pon\u00eda ella y yo le iba a arreglar la cuenta al Tapi. Pegamos dos bolsas \u00f1ocas y volvimos a mi casa. As\u00ed empezamos el viernes y seguimos el s\u00e1bado y el domingo\u2026 No nos cabi\u00f3 otra que ir a Tablada cuando nos quedamos sin pala el s\u00e1bado. Meta culear, tomar falopa, escabiar, ver pel\u00edculas, fumar flores\u2026 La flaca fumaba como si fueran caretas; no le hac\u00eda nada la marihuana\u2026 Y as\u00ed, que me mando por el chico y que sobala porque est\u00e1 re l\u00e1nguida\u2026 No ten\u00eda paz, boludo. Me chupaba la pija, se armaba los lagartos arriba del pito y se daba el sartenazo. \u00a1Zarpada mal!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1ATR!<\/p>\n\n\n\n<p>En los respiros hablamos una banda. Me cont\u00f3 de la familia, de Ca\u00f1ada, del viejo al que le dicen el Lobo y es un concejal del PJ\u2026 Me dijo que ten\u00eda novio, que se iba a casar con \u00e9l. Luis se llama el chab\u00f3n. Luiggi, lo llamaba ella. \u00a1Cualquiera! Es arquitecto tambi\u00e9n, gente del palo\u2026 pero de guita posta, hijo de un sojero. Ella hablaba de \u00e9l sin burlarse, era extra\u00f1o. No se caga as\u00ed a un novio sin odiarlo. Y me dijo que no hab\u00eda historia. Que si bien el loco no sabe todo lo que ella hace se imagina que anda con otros tipos. Me dijo que era micropene\u2026 que no es solo que tiene un chisito, como yo le dije, sino que es algo peor. \u00a1Un garr\u00f3n! Igual medio como que lo pajeaba, qu\u00e9 s\u00e9 yo, algo as\u00ed. \u00a1\u00bfQu\u00e9 se le hace a un tipo que tiene una pinchila de cinco cent\u00edmetros?! Imagin\u00e1te que esta flaca era una zorra; le cab\u00eda m\u00e1s la verga que comer al mediod\u00eda\u2026 Me dijo que, para ella, coger era distinto de amar\u2026 y que a Luiggi lo amaba. Viste como son las turras\u2026 no se casan por inter\u00e9s, antes se enamoran del chab\u00f3n. Despu\u00e9s me cont\u00f3 otras cosas, de c\u00f3mo diferenciar amar de querer y eso\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLo qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Amar es tragar y querer es escupir\u2026 dijo la loca. Y que no hay nada m\u00e1s despectivo que cuando te la comen no te miren a los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Pobre mina!, dijo el Tano. Le re cab\u00eda vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed que la mat\u00f3 el salchichita\u2026 de puro resentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Loco, vos estas hasta las manos. Tendr\u00edas que consultar con un abogado. Mir\u00e1 que esas bolas corren.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 hacer, Tano\u2026 Te dije que terminamos mal. Terminamos horrible. Parece que la mina a veces se deprim\u00eda y le cambiaba la bocha\u2026 Bipolar era\u2026 Un domingo nos quedamos en su casa. Vimos una pel\u00edcula y le pint\u00f3 el baj\u00f3n. Yo estaba re armado, con la verga en la mano\u2026 y como siempre \u00e9ramos un poco exaltados la agarr\u00e9 contra la pared. Hubo una discusi\u00f3n ah\u00ed pero yo estaba re armado. No le di bola. Le ech\u00e9 uno medio trabado. Pero, aunque ella lo acept\u00f3, despu\u00e9s la situaci\u00f3n se espes\u00f3. Me empez\u00f3 a decir giladas. Yo, adem\u00e1s, ten\u00eda que agarrar parte de la guita del laburo. Y pens\u00e9 que me estaba chicharreando para no largarme guita. En un momento, cuando las injurias estaban subiendo de tono, le avis\u00e9 que me iba, que me abriera la puerta. Me levant\u00e9, corr\u00ed la silla hacia atr\u00e1s y le di a un mueble con el respaldar; tir\u00e9 unas copas; me parece que eran un recuerdo importante\u2026 Ped\u00ed perd\u00f3n y ella entr\u00f3 a gritarme. Le dije otra vez que me iba y que me abriera la puerta de calle, que siempre se cerraba con llave despu\u00e9s de las 9. La mina me gritaba: \u00a1And\u00e1te, and\u00e1te! Y yo ya supe que ese era el final. Estaba bien, yo no me opon\u00eda, me parec\u00eda suficiente. Pero Sole estaba re loca y eso me asustaba. Le dije otra vez que me abriera la puerta de entrada y no me daba bola. De tanto gritar empez\u00f3 a llorar pidi\u00e9ndome que me fuera. Yo le dec\u00eda que se calmara y ella me empujaba hacia el pasillo. As\u00ed, de a poco, termin\u00f3 sac\u00e1ndome de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Afuera, la noche estaba fresca. Yo me hab\u00eda dejado mi campera jeans en el sof\u00e1. Me puse a mirar la luna, esplendida y muda en mitad del cielo. Y despu\u00e9s de un rato, sin saber por qu\u00e9, me puse a pedirle perd\u00f3n. A pedirle mi campera y que me abriera la puerta de calle. Le dec\u00eda que no pod\u00eda andar saltando los muros y salir por los techos, que eso me hac\u00eda sospechoso, me apeligraba. Le rogu\u00e9 que abriera la puerta. Ella solo segu\u00eda repitiendo su cantilena. \u00a1And\u00e1te, and\u00e1te!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 agite de mierda, amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo estoy meado por un elefante africano\u2026 Por dios te juro, Tano, no le di un bife ni nada. Viste que a algunas minas les cabe esa. A m\u00ed no me gusta esa onda de pelear y arrancar un polvo de contragolpe. No me va ni ah\u00ed esa onda. Mi viejo me dijo que a las minas no se les pega ni con el tallo de una flor\u2026 Pagu\u00e9 un homicidio, amigo\u2026 Estuve casi 7 a\u00f1os en la tumba. Pero ni antes ni despu\u00e9s me hice cartel de mat\u00f3n porque no me caben esos berretines. Al finado lo primeri\u00e9 antes de que me la diera \u00e9l a m\u00ed. Las minas son v\u00edboras, loco. La mujer de este pibe, una enferma que me cule\u00e9 un par de veces y que me hizo la vida imposible con la Gladis, mi primera mujer, lo llen\u00f3 de odio; el qu\u00eda me promet\u00eda balas todo el tiempo. Hasta que una vez me agarr\u00f3 a los balazos cuando iba en el auto con mi viejo. No me quedaba otra. Era \u00e9l o yo, Tano. No me tembl\u00f3 el pulso; lo mat\u00e9 como a un perro, no dej\u00e9 que lo volviera a intentar. No lo festejo pero estoy vivo por eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que tanto le ped\u00ed que me diera mi campera, donde ten\u00eda mis cosas, hasta la tarjeta del cole para irme, que Sole me abri\u00f3 y sac\u00f3 la mano con el abrigo. Fue entonces, quiz\u00e1s equivocadamente, que para que no volviera a cerrar, met\u00ed un cachete del culo entre la puerta y la abertura y quise meterme. La mina estall\u00f3 en gritos y manote\u00f3 un Tramontina de la bacha; me dio un puntazo en el culo y volvi\u00f3 a cerrar la puerta. Empec\u00e9 a sangrar. \u00a1La concha de tu madre, loca de mierda! \u00a1Solo quiero que me abras la puerta de calle! \u00a1No quiero que los vecinos llamen al comando, tarada!&#8230; Ya no hab\u00eda m\u00e1s nada que hacer; estaba pensando en saltar por el tapial de la casa del mec\u00e1nico cuando el tipo abri\u00f3 la puerta de su casa y me pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba. No lo vi, pero s\u00e9 que estaba re enfierrado. Le dije m\u00e1s o menos lo que pasaba y me abri\u00f3. Obvio, la escuchaba gritarme. La conoc\u00eda, seguramente. Eso fue todo. Sole me bloque\u00f3 del facebook y no me respondi\u00f3 m\u00e1s mensajes. Despu\u00e9s dej\u00f3 de venir a la obra, aunque yo sab\u00eda que ella sal\u00eda de vacaciones en estos d\u00edas, pero las adelant\u00f3. Y ahora pasa esto. \u00bfVes que soy el perejil del siglo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cano, como siempre, cort\u00f3 por lo sano. Al otro d\u00eda, cuando llegu\u00e9 al laburo, vi a Sosa, uno de sus alcahuetes, yendo a sentarse al guinche. Cano est\u00e1 arriba, me inform\u00f3. Al bajar mi t\u00edo me dijo: acompa\u00f1\u00e1me, vamos a calle Caferata. Y en el camino me avis\u00f3 que me ten\u00eda que suspender; me anticipaba las vacaciones, me dijo y me dio unos mangos que no me alcanzaban ni pa forros. El mensaje, m\u00e1s claro que el agua: \u00a1Curt\u00edte, pancho!&#8230; Me mastiqu\u00e9 las puteadas. Le dije que me pod\u00eda llevar a otra obra pero \u00e9l me respondi\u00f3 que a las que me pod\u00eda mover eran todas obras de Bertelo. Y que Bertelo ya sab\u00eda todo por Marioni, el jefe de los electricistas. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir con eso? Me dijo, el muy careta, que cualquier cosa, si necesitaba plata, le pidiera. Yo le dije que necesitaba plata y por eso laburaba. Pero \u00e9l me pidi\u00f3 cordura. \u201cAnda a hablar con la Dra. Salazar\u201d. Arrancaba una semana dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me fui a ranchar a mi casa y par\u00e9 en un chino para proveerme; la invernada iba a ser dura. Pens\u00e9 ah\u00ed que hab\u00eda tucas de ella por todas partes. Mi casa era un asco, hac\u00eda unos quinquenios que no limpiaba a fondo. Pens\u00e9 que lo m\u00e1s triste era que no me hab\u00eda podido sentirme mal por Sole porque ten\u00eda que estar pensando en m\u00ed y en mi destino. Ni siquiera ten\u00eda una puta acusaci\u00f3n y esta mersa ya me echaba a los lobos. Ten\u00eda que ir a ver a la vieja Salazar\u2026 \u00a1De una! Pero ya no ten\u00eda ganas de salir\u2026 quer\u00eda deprimirme como un bicho canasto. Encerrarme en mi casa. Olvidarme de ella, de mi pap\u00e1, del finado que hice. Olvidar mi mugre, mi deseo, mi alegr\u00eda, los vicios. Olvidarme del pan y la sangre\u2026 \u00a1Concha de dios! \u00bfPor qu\u00e9 cree la gente que soy un monstruo? Si llegaba la citaci\u00f3n me ir\u00eda al Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Me tir\u00e9 en la cama ni bien llegu\u00e9. Me clav\u00e9 una pepa para torrar. El colch\u00f3n estaba re hundido y apestaba a esperma. No pude dormir m\u00e1s que un par de horas, dos o tres, pero so\u00f1\u00e9. So\u00f1\u00e9 la voz de mi viejo cantando el chamam\u00e9 de F\u00e9lix Ch\u00e1vez que tanto le gustaba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vaga mi pena en las brumas que le dej\u00f3 tu olvido\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el sue\u00f1o, Mercedes, mi comadre, a\u00fan era mi amiga. Ven\u00edamos caminado por la costa desde el Parque Urquiza y quiz\u00e1s para frenar un poco la marcha, extenuados de ver nom\u00e1s los ejercicios de parkour que realizaba un chab\u00f3n vestido de ninja, nos detuvimos. Est\u00e1bamos frente al Parque Espa\u00f1a, al pie mismo de las escalinatas. Yo no quise interferir prontamente en el goce que me produc\u00eda la voz de mi viejo cantando ese chamam\u00e9 melanc\u00f3lico y me qued\u00e9 en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ando muy triste en la ruina de un tiempo feliz\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero por suerte, Mer, oliendo el tufo podre de unos trozos de tongolito que alg\u00fan pescador frustrado hab\u00eda dejado sin encarnar, sali\u00f3 en mi rescate y me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1\u00bfNo ser\u00e1 hora de matar el recuerdo de esa zorra?!<\/p>\n\n\n\n<p>Pegu\u00e9 un cabezazo, no de contrariedad sino de despabilamiento. \u00a1Concha! De ah\u00ed en m\u00e1s, nuestro camino por la costa en direcci\u00f3n norte, torci\u00f3 hacia el centro de la ciudad e hizo su segunda escala en un bar. Nos sentamos los tres, porque en el trayecto se hab\u00eda sumado Soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 me pasa esto?, les pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos callaron.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 me pasan estas cosas?, volv\u00ed a preguntar, levantando la voz.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces la arquitecta empez\u00f3 a mostrarme sus hematomas. As\u00ed me dejaste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfVos tambi\u00e9n me vas a imputar?<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00e1\u2026, le empez\u00f3 a mostrar a Mercedes las marcas.<\/p>\n\n\n\n<p>Le hice un gesto para que la cortara y no s\u00e9 si se asust\u00f3 o hubo otra raz\u00f3n pero volvi\u00f3 a quedarse muda. Mercedes que hab\u00eda permanecido sonriente mientras ella le mostraba sus heridas purulentas, pidi\u00f3 cigarrillos. Me di cuenta que se me hab\u00edan acabado los puchos. Y en un \u00ednterin en que ella fue al ba\u00f1o, Mer me dijo que no se quedar\u00eda, que estaba iniciando una nueva relaci\u00f3n, que ya no me amaba. Yo le dije que se fuera cuando quisiera, que me quedar\u00eda con Sole.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTe gusta esa piba?<\/p>\n\n\n\n<p>No, le respond\u00ed. Ahora no\u2026 Me vino a hacer un careo, boluda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por si no me faltaran turbaciones, a mitad de semana empec\u00e9 a manifestar los s\u00edntomas de una gripe y estuve planchado dos d\u00edas en cama, mirando la tele, casi sin comer, con Amoxicilina y tecitos Vic. Hacia el jueves vino Cano. No quer\u00eda recibirlo pero necesitaba plata. Pensaba que me iba a atosigar con preguntas y a contar chismes, como era su costumbre. Odiaba a ese tipo. Pero nunca llegu\u00e9 a saber qu\u00e9 clase de odio nos un\u00eda.&nbsp; Era mi t\u00edo, el hermano de mi vieja a la que yo no le pasaba cabida y dejaba que se matara de a poco con el escabio y con su marido croto. No era odio filial. \u00bfPor qu\u00e9 mierda me segu\u00eda dando laburo, cag\u00e1ndome la pinchila con tanto gusto? \u00bfEn qu\u00e9 se respaldaba su tiran\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Le abr\u00ed para mostrarle mi mala vida. Para que el cabeza de pija la disfrutara y me diera unos pesos. \u00a1Por dios, Mat\u00edas, mir\u00e1 la ro\u00f1a en que viv\u00eds, loco!, me dijo. Lo invit\u00e9 unos mates y \u00e9l me dijo que no, que preparara terer\u00e9. Entre mis pocas plantas, que no cuidaba para nada, pero vaya a saber si por la humedad de mi casa o por qu\u00e9, crec\u00edan abundantemente en dos macetitas, una con menta y otra con yerbabuena. Prepar\u00e9 el terer\u00e9 y Cano me dijo que ten\u00eda una changa. Era en la casa del arquitecto Bosco, un viejo socio suyo. Me dijo que hab\u00eda pensado que quiz\u00e1s era mejor d\u00e1rmela a m\u00ed pero que ten\u00eda que comprometerme en hacer bien el laburo. Le dije que s\u00ed, que obviamente estaba de acuerdo y que hab\u00eda pensado bien por primera vez en mucho tiempo. Me cont\u00f3 entonces que la casa de Bosco estaba a la vuelta de la obra, a media cuadra de Plaza B\u00e9lgica. Al toque le pregunt\u00e9 entonces por la obra y \u00e9l me dijo que iba todo igual. Yo estaba por decirle que ni hab\u00eda hablado con Salazar cuando \u00e9l me dijo que se hab\u00eda agarrado al asesino de la arquitecta Mattini, que por los registros del Facebook de la mina se hab\u00eda identificado al tipo\u2026 Me dijo que el novio de la arquitecta hab\u00eda estado detenido y que la confesi\u00f3n de este chab\u00f3n lo zaf\u00f3. Despu\u00e9s, como si nada, cual acostumbraba, Cano cambi\u00f3 de tema. Sin autocriticarse, sin cambiar la cara ni la sonrisa, me empez\u00f3 a contar que la Angelita lo hab\u00eda dejado al chaque\u00f1o por Clemente, otro correntino borrach\u00edn impertinente con veleidades de cuchillero. Todo el mundo en el barrio espera el duelo criollo cuando se crucen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lunes aquel arrancaba la primavera en Rosario. Primavera que cuando quiere ponerse paraguaya entra a supurar el colorete rosado de los lapachos y el verde azulado de los \u00e1rboles de la costa. El r\u00edo se enjoya\u2026 <em>Rosa y dorada, la ribera\u2026 \/ La ribera rosa y dorada\u2026<\/em> Las pibas se liberan de las ropas de invierno y hay ebullici\u00f3n de esporas y de todo tipo de leches. Empez\u00e1bamos a laburar en la casa de Bosco y nuevamente el d\u00eda era mi abogado. \u00a1Buen d\u00eda, se\u00f1or Kuarahy!&#8230; Nuestra labor era romper un cuadrado del techo de la casa para que los herreros hicieran una escalera de metal, y seguir arriba, levantando una pieza y un sal\u00f3n, todo con ladrillo visto, con techo de machimbre de guatamb\u00fa, tirantes de yvyra pyta y chapas de cinc pintadas de negro, corte los chalet que hay en barrio Aldea; Bosco iba a mudar all\u00ed la biblioteca de su mujer, profesora de historia, que ya lo ten\u00eda con los huevos al plato.<\/p>\n\n\n\n<p>De catango me llev\u00e9 a un pibito del barrio. Le dec\u00edamos Gauchito porque si no le das puchos y escabio no te pasa cabida, el cara e nada. De toque nom\u00e1s, trac\u00e9 el cuadrado en el piso de la terraza, lo marqu\u00e9 con la amoladora con disco para concreto y despu\u00e9s le dije a Gauchito que empezara a darle con el martillo de Cano, firme pero que eso significara cagarle la m\u00e1quina al paraguayo, que sal\u00eda m\u00e1s cara que lo que \u00edbamos a ganar \u00e9l y yo en ese laburo. El chab\u00f3n arranc\u00f3 y yo baj\u00e9 otra vez para poner dos puertas\u2026 Para mediod\u00eda ten\u00eda las dos puertas colocadas y el Gauchito ya ten\u00eda cocinado el agujero. A las 12 nos fuimos a comer al Parque Urquiza y nos clavamos un par Quilmes pa no quedar rengos. Le dije que yo me iba a rajar un rato a la obra de Cano para traer unas herramientas que nos iban a hacer falta. Le dej\u00e9 la tarea de terminar de amurar una puerta; que se preparara el cemento en el balde y despu\u00e9s se pusiera a limpiar. Ten\u00eda que barrer todo y juntar la mugre en las bolsas que estaban en el patio y dejarlas despu\u00e9s al lado de los volquetes de basura, no dentro sino al lado. Y que despu\u00e9s de eso se pod\u00eda ir a la bosta y le correr\u00eda todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Ten\u00eda ganas de tomarme otra birra m\u00e1s as\u00ed que despu\u00e9s que Gauchito se fue a terminar me ped\u00ed otra Quilmes. Cerca de las 2 me fui para la obra. Cuando llegu\u00e9, salud\u00e9 a los de seguridad y dije que ven\u00eda a buscar unas ropas y herramientas m\u00edas. Pregunt\u00e9 si Cano les hab\u00eda dejado dicho que iba a pasar y me dijeron que s\u00ed, que pasara. Entr\u00e9 y salud\u00e9 a los pibes de la cancha. Al gil de Sosa ni lo mir\u00e9. Sub\u00ed al comedor y vest\u00edbulo de nuestra plantilla; junt\u00e9 las pilchas y las herramientas que me hab\u00eda prestado mi t\u00edo y de repente empec\u00e9 a escuchar los gritos de loro barranquero del viejo Chaco. Al bajar lo mir\u00e9 al Enzito y, \u00bf\u00a1qu\u00e9 onda?, le pregunt\u00e9 con un gesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 re en pedo, me respondi\u00f3 Cachorro. Desde el mediod\u00eda anda batiendo boludeces. Parece que se cruz\u00f3 con el macho de la mujer y se comi\u00f3 los mocos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya lo voy a agarrar a ese cursiento, hilacha, muerto de hambre\u2026 Mi lengua po\u2019i tiene hambre, pe a\u00f1amemby\u2026 \u00a1Cachafaz de mierda! \u00a1Correntino puto!<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda estaba se\u00f1alado como el de ajustar cuentas. El chaque\u00f1o estaba hasta la verga y esa situaci\u00f3n me despert\u00f3 el odio hacia Cachorro, que le met\u00eda el vino y ahora se hac\u00eda el otario. \u00a1Con vos vamos a arreglar cuentas, pendejo!, le dije. No hubiera sido distinto, pero para colmo de todo y por un mero culazo del azar, justo cay\u00f3 Bertelo a la obra. Y como no pod\u00eda ser de otra manera, la jeta del alba\u00f1il segu\u00eda rebelde y locuaz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace usted ac\u00e1?, me pregunt\u00f3 el capo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vine a buscar algunas herramientas de mi t\u00edo; \u00e9l me dio permiso, le respond\u00ed. Lo tengo que esperar y nos vamos a otra obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, puede esperarlo afuera\u2026 Ac\u00e1 no puede estar porque usted no es personal de esta obra y no est\u00e1 asegurado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda ganas de darle un tortazo al viejo puto ese. Qu\u00e9 pasaba si, de repente, le ajustaba un cuchillo en el cogote y le dec\u00eda: \u00bfqu\u00e9 te pasa a vos? \u00a1Se le iba a llenar el culo de preguntas!<\/p>\n\n\n\n<p>Me fui hacia la calle y antes de trasponer la puerta, despu\u00e9s de despedirme de los muchachos de la guardia, el batuque del borrach\u00edn gan\u00f3 su ansiado protag\u00f3nico. No me fui porque empec\u00e9 a escuchar el di\u00e1logo de sordos entre el chaque\u00f1o y el capo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, usted no puede trabajar en ese estado de ebriedad\u2026 \u00a1B\u00e1jese ya mismo del andamio!, le exhort\u00f3 Bertelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto se daba en la zona del pulm\u00f3n del edificio. Chaco estaba laburando en el balanc\u00edn a la altura del quinto piso y Bertelo le hablaba desde la planta baja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa madre de qui\u00e9n?, grit\u00f3 Chaco.<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1jese, se\u00f1or. \u00a1Por favor!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY usted qui\u00e9n es?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Bertelo!, dijo el capo, como si fuera el diablo, y se puso a llamar a Cano por el nextel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfBartolo?, se burl\u00f3 Dami\u00e1n Alegre, y lo nombro con nombre y apellido porque en ese mismo instante, dicen que, pues yo no lo vi, el chaque\u00f1o mir\u00f3 a todos sus compa\u00f1eros despidi\u00e9ndose y se larg\u00f3 al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a70505\"><strong>Mario Castells <\/strong>naci\u00f3 en Rosario en 1975. Public\u00f3 el ensayo&nbsp;<em>Rafael Barrett, el humanismo libertario en el Paraguay de la era liberal&nbsp;<\/em>(en colaboraci\u00f3n con Carlos Castells, 2010), el poemario&nbsp;<em>Fiscal de sangre<\/em>&nbsp;(firmado con el heter\u00f3nimo Juan Ignacio Cabrera, La Pulga Renga, Rosario, 2011), la nouvelle&nbsp;<em>El mosto y la queresa<\/em>&nbsp;(EMR; Rosario, 2012; 2da. ed. 2016), la cr\u00f3nica&nbsp;<em>Tr\u00f3pico de Villa Diego<\/em>&nbsp;(EMR, 2014) y <em>Diario de un alba\u00f1il<\/em> por Caballo Negro editorial (2021).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mi amigo Alfredo Grieco y Bavio Ah no, vino no. \u00a1Asesino, borrach\u00f3n, patasucia, calandraca! Ricardo Zelaray\u00e1n 1 Ese wacho quiere papel, Rol\u00f3n. Hay que darsel\u00f3. El Nando le sac\u00f3 la ficha; me dijo que el que bati\u00f3 la cana&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":994,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-989","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ficcion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/trumanmag.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/pala.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=989"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":997,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions\/997"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}