{"id":977,"date":"2022-06-05T16:24:00","date_gmt":"2022-06-05T19:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=977"},"modified":"2022-06-05T16:24:00","modified_gmt":"2022-06-05T19:24:00","slug":"lo-que-esta-y-no-se-usa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2022\/06\/05\/lo-que-esta-y-no-se-usa\/","title":{"rendered":"Lo que est\u00e1 y no se usa"},"content":{"rendered":"\n<p>La melod\u00eda entr\u00f3 junto con el sol de la ma\u00f1ana por la ventana abierta, atraves\u00f3 el mosquitero y llen\u00f3 toda la casa. A la nena le pareci\u00f3 la m\u00fasica de un encantador de serpientes o del cambio de escena de las pel\u00edculas en blanco y negro que miraba su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras pensaba en esa melod\u00eda, son\u00f3 otra frase distinta, con el mismo sentido, la sensaci\u00f3n de hechizo y de atemporalidad profunda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La nena corri\u00f3 hacia el fondo de la casa y sali\u00f3 al patio. Su madre estaba sacando yuyos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfQu\u00e9 es esa m\u00fasica, mam\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Es el sonido del afilador de cuchillos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfQu\u00e9 es eso?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Es un hombre que pasa en bicicleta tocando la flauta para anunciarse, y, quien quiere afilar un cuchillo, sale a la vereda y lo llama. Hac\u00eda mucho que no lo escuchaba, cre\u00ed que ya no andaba por ac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfVos afil\u00e1s tus cuchillos sola, ma?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Ahora ya no pierden filo como antes. Tu abuelo lo llamaba una vez por semana para que le afilara la cuchilla. Tu bisabuela siempre se asustaba y se persignaba porque cre\u00eda que tra\u00eda malas noticias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfTraen malas noticias?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Yo creo que no, pero estemos atentas a lo que pase durante el d\u00eda, por las dudas. Tenemos la posibilidad de confirmar o desmentir lo que cre\u00eda tu bisabuela.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La melod\u00eda son\u00f3 de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015And\u00e1 a la ventana. Capaz que lo ves.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La nena volvi\u00f3 a la ventana y corri\u00f3 un poco la cortina para espiar por un costado. Se sobresalt\u00f3 al verlo tan de pronto porque supon\u00eda que tendr\u00eda que esforzarse para mirar hacia la esquina o esperar que apareciera en la calle de un momento a otro. El afilador, por el contrario, estaba detenido en la puerta de su casa, sec\u00e1ndose la frente con un pa\u00f1uelo de tela. Hac\u00eda calor esa ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s calmada, la nena se fij\u00f3 en la bicicleta del afilador: un veh\u00edculo viejo, bastante oxidado; ten\u00eda un mecanismo de discos y cadenas en el medio, una caja de madera en donde deber\u00eda haber un canasto y una bolsa colgando en la parte de atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El afilador mir\u00f3 hacia la casa y se encontr\u00f3 con la mirada indiscreta de la nena. La salud\u00f3 levantando la mano derecha y la nena le devolvi\u00f3 el saludo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La nena lo miraba con curiosidad, como si fuera una criatura ex\u00f3tica. El afilador record\u00f3 cuando los chicos sal\u00edan de sus casas al escuchar el sonido de la flauta y lo segu\u00edan algunas cuadras, lo miraban trabajar asombrados, festejando el chisper\u00edo que hac\u00eda la piedra de esmeril puliendo los cuchillos, y aplaud\u00edan la prueba del filo en una hoja o un pelo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El afilador retom\u00f3 su andar, un pedaleo lento por la calle. En la esquina, el sem\u00e1foro en verde le daba el paso; esperando a su izquierda, en el sem\u00e1foro rojo hab\u00eda una camioneta de la patrulla municipal con dos hombres en su interior. Reconoci\u00f3 al que manejaba, no sab\u00eda su nombre o no lo recordaba, pero era nieto del zapatero Peralta, que se hab\u00eda jubilado de la compostura de calzados unos a\u00f1os atr\u00e1s; hac\u00eda tiempo que no lo ve\u00eda. El afilador record\u00f3 una Navidad en la que el hijo de Peralta fue corriendo hasta su casa para que afilara la cuchilla de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando pas\u00f3 por la esquina, salud\u00f3 con una ligera inclinaci\u00f3n de cabeza a la patrulla. No le devolvieron el saludo. El sem\u00e1foro cambi\u00f3 de color. La camioneta dobl\u00f3 y lo sigui\u00f3 lentamente, como si estuvieran caminando en fila india. El afilador se corri\u00f3 a la derecha para dejarlos pasar. La patrulla municipal se puso a la par de \u00e9l. El nieto de Peralta baj\u00f3 la ventanilla y lo mir\u00f3 fijamente, en silencio, hasta que, resignado, el afilador gir\u00f3 la cabeza para mirarlo y forz\u00f3 una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfC\u00f3mo le va, Reynoso? \u2015dijo el nieto de Peralta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Ac\u00e1 andamos, trabajando.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Mucho trabajo no hay, me parece. \u00bfCu\u00e1nto hace que no afila un cuchillo?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015No te creas, hoy trabaj\u00e9 bastante a primera hora. Empec\u00e9 al amanecer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Y justo ahora no hay nada, qu\u00e9 casualidad. Qu\u00e9 habito raro ese de afilar cuchillos al amanecer\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Trabajo con muchos jardineros a esa hora; les afilo machetes, guada\u00f1as y tijeras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Ya que lo menciona, hace unos d\u00edas mi parquista me mostr\u00f3 una cuchilla que no se desafila y tambi\u00e9n ten\u00eda una m\u00e1quina del tama\u00f1o de una manopla que afila cualquier hoja. Yo le dije que as\u00ed le sacaba el trabajo a usted, Reynoso. No deber\u00edan vender esas cosas en todos lados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Trabajo hay siempre, no te preocupes. Tengo que doblar ac\u00e1 porque hay una clienta a media cuadra. Mandale un saludo a tu abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00ad\u2015Si lo veo, le mando. Pero capaz que lo ve usted antes que yo; si es as\u00ed, m\u00e1ndele un saludo de mi parte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El afilador dobl\u00f3 en contramano. Un perro sali\u00f3 del frente de una casa y lo oblig\u00f3 a cambiar el ritmo y apurarse para que no le tirara el tarasc\u00f3n a la botamanga o a la zapatilla. Tuvo que hacer varias cuadras para escapar y termin\u00f3 exhausto. Siempre me corrieron, pens\u00f3 el afilador, eso es lo \u00fanico que no cambi\u00f3. El cansancio es nuevo, por ejemplo. Antes recorr\u00eda dos zonas en un solo d\u00eda. Sub\u00eda con la bici al tren y bajaba aleatoriamente en una ciudad, hac\u00eda unos mangos, eleg\u00eda alg\u00fan restaurante econ\u00f3mico para almorzar y a la tarde volv\u00eda al furg\u00f3n y encaraba otro lugar o regresaba a su casa si hab\u00eda laburado bien a la ma\u00f1ana. Conoc\u00eda a todo el mundo, ten\u00eda clientes. Pero las ciudades se hicieron m\u00e1s grandes, m\u00e1s pobladas, m\u00e1s desconfiadas. En los \u00faltimos tiempos solo trabajaba para gente desconocida, una vez cada tanto. Encima, unos meses atr\u00e1s se le fue la bici a una zanja y se quebr\u00f3 la cadera. Despu\u00e9s no volvi\u00f3 igual: le costaba pedalear y se cansaba r\u00e1pido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El afilador fren\u00f3 a mitad de cuadra para secarse el sudor de la frente y recuperar un poco de aire.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La patrulla municipal dobl\u00f3 lentamente en la esquina y se acerc\u00f3 a \u00e9l como un tibur\u00f3n que tiene la seguridad de que su presa no puede escapar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfNo hay laburo, Reynoso? \u2015le pregunt\u00f3 el nieto de Peralta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Qued\u00e9 con una do\u00f1a a unas cuadras, pero reci\u00e9n me corri\u00f3 un perro y me estoy reponiendo del cagazo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Cante la canci\u00f3n, a ver si as\u00ed consigue alg\u00fan cliente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015No es necesario, ya les dije que trabaj\u00e9 mucho a la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015C\u00e1ntela, Reynoso. Afila un cuchillo y lo dejamos en paz por unos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El afilador sac\u00f3 la flauta del bolsillo y toc\u00f3 la melod\u00eda; despu\u00e9s cant\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tijeras, cuchillos,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>hachas, machetes,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1afilador!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y toc\u00f3 una vez m\u00e1s la flauta para darle un cierre al anuncio. Los de la patrulla municipal aplaudieron, riendo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Qu\u00e9 lindo, me hace acordar a cuando era pibe \u2015le dijo el nieto del zapatero Peralta a su compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se abri\u00f3 la puerta de la casa donde estaba detenido el afilador y sali\u00f3 un tipo con un machete. A trav\u00e9s de la puerta abierta se escucharon los gritos de una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfCu\u00e1nto por afilar el machete?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfQu\u00e9 son esos gritos? \u2015pregunt\u00f3 el afilador.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfQu\u00e9 gritos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Hay una mujer gritando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Es una pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfAh, s\u00ed? \u00bfQu\u00e9 pel\u00edcula es?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015<em>Mujeres al borde un ataque de nervios<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfVa a trabajar o no, Reynoso? \u2015le grit\u00f3 el nieto de Peralta desde la camioneta.<\/p>\n\n\n\n<p>El afilador agarr\u00f3 el machete. Otra vez ten\u00eda la frente transpirada; se la sec\u00f3 con el pa\u00f1uelo de tela mientras miraba la enorme hoja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015No se puede afilar este machete, est\u00e1 muy oxidado \u2015le dijo devolvi\u00e9ndoselo.<\/p>\n\n\n\n<p>El tipo sac\u00f3 una cuchilla del bolsillo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfCu\u00e1nto por afilar \u00e9sta?<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 un precio descabellado para disuadirlo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Quinientos pesos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tipo chasque\u00f3 la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Por esa plata me compro dos cuchillos en el bazar de la esquina.<\/p>\n\n\n\n<p>Se fue corriendo a comprarlos. Todav\u00eda se escuchaban gritos de mujer en el interior de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El afilador mir\u00f3 a la patrulla y dijo, exculp\u00e1ndose:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Ese loco quiere matar a una mujer, no puedo afilarle nada. Hay que llamar a la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Ya lo hicimos, est\u00e1 llegando un patrullero. Eso no es cosa suya. El problema es que usted no tiene trabajo, Reynoso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El nieto de Peralta baj\u00f3 de su veh\u00edculo y le sac\u00f3 la bici de las manos para ponerla en la caja de la camioneta. Despu\u00e9s, agarr\u00f3 por el brazo al afilador y lo condujo hacia el interior de la patrulla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015Tendr\u00e1 que acompa\u00f1arnos, Reynoso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015\u00bfA d\u00f3nde me llevan?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2015No se preocupe, no le va a pasar nada. Este es nuestro trabajo, as\u00ed como el suyo era afilar cuchillos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La patrulla municipal arranc\u00f3. Hicieron el recorrido en silencio. El afilador miraba por la ventanilla memorizando calles, casas, lo que fuera, como un ni\u00f1o tirando migas de pan para no perder el camino de regreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Cruzaron la v\u00eda, dejando atr\u00e1s los locales, los edificios y las casas. La patrulla agarr\u00f3 por un camino de tierra que se perd\u00eda en el monte, intern\u00e1ndose varios kil\u00f3metros entre los \u00e1rboles y la vegetaci\u00f3n, hasta que llegaron a una zona descampada. Hab\u00eda un galp\u00f3n enorme. La camioneta se acerc\u00f3 hasta la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez bajaron los dos. El nieto de Peralta se ocup\u00f3 de la bicicleta y el otro condujo al afilador hacia el interior del galp\u00f3n. Se fueron y cerraron la puerta, trab\u00e1ndola con un candado.<\/p>\n\n\n\n<p>El afilador escuch\u00f3 el ruido del motor encendi\u00e9ndose y la camioneta que se iba.<\/p>\n\n\n\n<p>Adentro del gal\u00f3n estaba oscuro. De a poco, mientras sus ojos se acostumbraban a la oscuridad, reconoci\u00f3 movimientos de sombras que parec\u00edan humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sonaron unas campanas anunciando que era el mediod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00a1Farolero! \u2015grit\u00f3 alguien y unos minutos despu\u00e9s se encendi\u00f3 el primer farol.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el lugar se iluminaba, el afilador descubri\u00f3 que adentro del galp\u00f3n hab\u00eda una especie de conventillo con peque\u00f1as habitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre con camisa blanca y chaleco negro hizo sonar una corneta y pregon\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1Acaban de traernos un afilador!<\/p>\n\n\n\n<p>Y se alej\u00f3 repitiendo el anuncio para que la noticia les llegara a todos mientras un castrato cantaba el <em>Ave Mar\u00eda<\/em> de Schubert para darle la bienvenida.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre se acerc\u00f3 a la entrada del galp\u00f3n. Vest\u00eda traje verde, camisa blanca, corbat\u00edn negro y gorra verde. El afilador lo reconoci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Mendieta, \u00bfsos vos?<\/p>\n\n\n\n<p>El otro sonri\u00f3 y se abrazaron.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00a1Tanto tiempo sin verte! \u2015dijo el afilador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfCu\u00e1nto? \u2015pregunt\u00f3 Mendieta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfTe acord\u00e1s de cuando me dejabas viajar sin pagar si llevaba la camiseta del Deportivo Espa\u00f1ol? Qu\u00e9 tiempos, che\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfCu\u00e1nto hace de eso? \u00bfCu\u00e1nto tiempo pas\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Y\u2026 cincuenta a\u00f1os, m\u00e1s o menos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Ac\u00e1 el tiempo no existe \u2015explic\u00f3 Mendieta con tono resignado\u2015. Todos los d\u00edas son iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfQu\u00e9 es este lugar? \u2015pregunt\u00f3 el afilador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015No s\u00e9&#8230; Ten\u00e9 cuidado cuando camin\u00e1s por esta parte porque hace unos d\u00edas trajeron a un encerador y dej\u00f3 el piso como si fuera una pista de hielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Caminaron entre habitaciones armadas con paredes de machimbre. Un grupo de personas sentadas en el piso formando un c\u00edrculo jugaba a la payana con piedras. Otros jugaban a la bolita. Un hombre tocaba pasodobles en un acorde\u00f3n. En el camino tambi\u00e9n se cruzaron con un lechero que anot\u00f3 d\u00f3nde se iba a hospedar el afilador para llevarle unas botellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron a la habitaci\u00f3n, un filetero terminaba de escribir \u201cAfilador\u201d con firuletes coloridos. Adentro, un colchonero le agregaba tela y espuma al colch\u00f3n para emparejarlo y un relojero le daba cuerda a un reloj de pared.<\/p>\n\n\n\n<p>El afilador vio que varias personas se juntaban en la puerta. Tra\u00edan sus cuchillos para que les diera filo. Reconoci\u00f3 viejos amigos que hac\u00eda tiempo que no ve\u00eda, que ya ni siquiera recordaba. Uno de los primeros era el zapatero Peralta. El afilador lo salud\u00f3 con afecto, pero prefiri\u00f3 no decirle que su nieto le mandaba saludos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#9a0202\"><strong>Hern\u00e1n D\u2019Ambrosio<\/strong> naci\u00f3 en General Rodr\u00edguez en 1985. Es Profesor de Letras. Escribi\u00f3 las novelas\u00a0<em>Cosas que pasan<\/em>\u00a0(2013),\u00a0<em>Sutra de Buenos Aires<\/em>\u00a0(2015) e\u00a0<em>Imagen y Semejanza<\/em>\u00a0(2018), y los libros de poes\u00eda\u00a0<em>Singing in the brain<\/em>\u00a0(2010) y\u00a0<em>Una cosa que empieza con P<\/em>\u00a0(2018). Tambi\u00e9n es autor de la novela web\u00a0<em>Hyperville<\/em>\u00a0(2012). Coordina grupos de lectura y escritura desde el 2012. El cuento &#8220;Lo que est\u00e1 y no se usa&#8221; forma parte del libro\u00a0<em>El metabolismo del esp\u00edritu<\/em>, que a\u00fan no ha sido publicado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La melod\u00eda entr\u00f3 junto con el sol de la ma\u00f1ana por la ventana abierta, atraves\u00f3 el mosquitero y llen\u00f3 toda la casa. 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