{"id":730,"date":"2021-12-20T11:41:24","date_gmt":"2021-12-20T14:41:24","guid":{"rendered":"http:\/\/trumanmag.com\/?p=730"},"modified":"2021-12-20T12:04:32","modified_gmt":"2021-12-20T15:04:32","slug":"yamila-begne-la-literatura-argentina-se-esta-reescribiendo-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/12\/20\/yamila-begne-la-literatura-argentina-se-esta-reescribiendo-siempre\/","title":{"rendered":"Yamila B\u00eagn\u00e9: &#8220;La literatura argentina se est\u00e1 reescribiendo siempre&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\ud83d\udcdd Autora de tres libros de cuentos y dos novelas, responsable de tutor\u00edas en la Maestr\u00eda en Escritura Creativa, (UNTREF) y ganadora de las becas de creaci\u00f3n N\u00e9stor S\u00e1nchez (UNTREF, CUNY) y del International Writing Program de la Universidad de Iowa, Yamila B\u00eagn\u00e9 dise\u00f1a su escritura a trav\u00e9s de realidades extra\u00f1adas, romances estramb\u00f3ticos y ritmos pausados que crean climas envolventes de los que no queremos salir. &#8220;Enfocar y enriquecer esos recursos es un modo de compensar aquello que se da raramente en el mundo&#8221;, opina Yamila, a quien le encantar\u00eda tener esa percepci\u00f3n m\u00e1s lenta y detenida en el d\u00eda a d\u00eda para encontrar, por caso, el movimiento de un \u00e1rbol o de una flor: &#8220;Escribir como clave para ver el mundo y no ver el mundo como clave para escribir&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy influ\u00edda por la rama acad\u00e9mica de la literatura, en especial los textos claves de la Argentina de los siglos XIX y XX, la escritora no duda en se\u00f1alar a #Saer como una de las lecturas que m\u00e1s la han motivado: &#8220;No hay nadie que lea Saer y no salga afectado de alguna manera. Positiva o negativa. Hay algo f\u00edsico en su escritura que genera efectos: ganas de escribir y de generar esos espacios impresionantes donde ocurren cosas del orden de lo corporal a partir del lenguaje&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una visi\u00f3n que marca que los libros son una puerta a sensibilidades que tal vez no ten\u00edamos al momento de acercarnos a ellos, y que al procesarlas y compartirlas podemos llegar a sentir m\u00e1s de cerca, la autora sostiene que la ficci\u00f3n es un dispositivo del amor, as\u00ed como el amor es tambi\u00e9n un dispositivo de ficci\u00f3n. Dice: &#8220;Aprendemos a enamorarnos, porque hemos le\u00eddo libros sobre el amor y porque hemos visto pel\u00edculas que nos muestran c\u00f3mo es estar enamorado o enamorada. Despu\u00e9s por suerte vamos aprendiendo para cada uno qu\u00e9 es el amor. A veces es mucho m\u00e1s sencillo despertar una emoci\u00f3n a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n que en la vida&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u270f\ufe0f Podemos afirmar que la de B\u00eagn\u00e9 se trata de una escritura que cultiva lo artesanal con la ciencia y el di\u00e1logo con otrxs escritorxs. Confiesa que disfruta mucho del proceso creativo y que el hecho literario se da en el espacio de &#8220;un jard\u00edn propio&#8221;. Si bien existen momentos de m\u00e1s tensi\u00f3n, por no encontrar un personaje, un tono o un registro, decide pensar esos momentos como propios de la escritura (sin los cuales escribir no tendr\u00eda sentido). &#8220;Me parece importante&#8221;, argumenta, &#8220;poder entender el proceso y de alguna manera darle la entidad que tiene\u00a0 a cada parte. Estar perdida muchas veces es fundamental&#8221;. Es que escribir para B\u00eagn\u00e9 es estar en contacto con ciertos n\u00facleos de percepci\u00f3n, tambi\u00e9n investigar, estar algo obsesionada. Como ir por la calle pensando que una oraci\u00f3n quiz\u00e1 no qued\u00f3 tan bien. Es ah\u00ed cuando el texto vuelve fuera de la pantalla y provoca, pese a todo lo que se podr\u00eda pensar, un estado de disfrute.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido cabe mencionar que la formaci\u00f3n en Letras de la autora fue un paso fundamental, puesto que adem\u00e1s de permitirle entender la literatura como una actividad cerebral -para la que es necesario investigar y as\u00ed poder romper l\u00edmites desde adentro- le dio un importante acervo de lecturas y tambi\u00e9n el acceso a la tradici\u00f3n Argentina \ud83c\udde6\ud83c\uddf7. &#8220;La literatura argentina se est\u00e1 reescribiendo siempre de una u otra forma&#8221;, dice. Y agrega : &#8220;Es como un jardincito que tiene sus propias reglas y que te impulsa a la escritura&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En su trabajo como tutora de tesis de la Maestr\u00eda de Escritura Creativa \ud83c\udf93  B\u00eagn\u00e9 busca ejercitar la gimnasia de leer un texto a trav\u00e9s de lo que el texto propone y no a trav\u00e9s de sus propios criterios. De esa forma, dice, se vehiculiza el di\u00e1logo al mismo tiempo que se da lo &#8220;extratextual&#8221;: la amistad, el acompa\u00f1amiento y la vida en s\u00ed. &#8220;Me parece que lo crucial de poder dialogar con otros te abre los ojos acerca de lo que uno pensaba que era la literatura o la escritura. Acerca de lo que pasa en la literatura que estamos escribiendo. Poder intercambiar nociones sobre lo que est\u00e1 pasando, tener una mirada m\u00e1s macro sobre lo que se est\u00e1 escribiendo en el entorno tambi\u00e9n es super rico&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La autora, como ya marcamos, valora el peque\u00f1o universo de la escritura que ella misma se arma al mismo tiempo que dialoga con otras personas y tradiciones. Es por esto que una de las cosas que m\u00e1s destaca de sus becas creativas en Iowa y en Nueva York es haber podido estar en contacto con treinta escritores y escritoras que de otra manera no hubiera llegado a conocer: &#8220;Fueron momentos hermosos, donde se mezcla y se fusiona el trabajo con el lenguaje, con toda la parte que tiene que ver con el dialogo con los otros. Llegar a poder dialogar sobre poes\u00eda con una colega de Mongolia o de Rumania hubiera sido muy dif\u00edcil. Son experiencias que abren mucho&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>\ud83d\udc49\ud83c\udffb Yamila B\u00eagn\u00e9 es, en definitiva, una escritora que se pone en contacto con el nervio de lo que escribe. En ocasiones, trabajar sobre ciertos temas le trae miedos por la noche, antes de ir a dormir. No solo al leer y escribir sobre cuestiones paranormales, temas que tal vez le atraigan tanto porque &#8220;se queda un poco pegada&#8221;, sino tambi\u00e9n por el &#8220;miedo positivo&#8221; que existe en la escritura, el de estar yendo hacia un lugar desconocido. &#8220;Hay un influjo hermoso de lo que una escribe sobre la vida&#8221;, dice Yamila, &#8220;que por momentos puede tener la forma del amor y una se puede enamorar pero puede tener tambi\u00e9n la forma del terror y el dolor. No es un sufrimiento real del cuerpo, pero s\u00ed una nube que se queda flotando, afectando el \u00e1nimo y el sue\u00f1o&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Yamila B\u00eagn\u00e9 <\/strong>naci\u00f3 en Buenos Aires, en 1983. Licenciada en Letras y mag\u00edster en Escritura Creativa, public\u00f3 los libros de relatos&nbsp;<em>Protocolos naturales<\/em>&nbsp;(Metal\u00facida, 2014),&nbsp;<em>El sistema del invierno<\/em>&nbsp;(Outsider, 2015),&nbsp;<em>Los l\u00edmites del control<\/em>&nbsp;(Alto Pogo, 2017), <em>Cupl\u00e1 <\/em>(Omn\u00edvora, 2019) y <em>La M\u00e1quina de febrero <\/em>(Leteo, 2021). En 2018, particip\u00f3 como residente del International Writing Program de la Universidad de Iowa. Coordina talleres de escritura y lectura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>El\u00edas Fern\u00e1ndez Casella<\/strong> , el autor de este texto,&nbsp;es escritor, periodista (Comunicaci\u00f3n Social, UBA). Instagram: @fechoriasinofensivas. YouTube: Fechor\u00edas Inofensivas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\ud83d\udcdd Autora de tres libros de cuentos y dos novelas, responsable de tutor\u00edas en la Maestr\u00eda en Escritura Creativa, (UNTREF) y ganadora de las becas de creaci\u00f3n N\u00e9stor S\u00e1nchez (UNTREF, CUNY) y del International Writing Program de la Universidad de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":731,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/trumanmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Yamila-Begne\u0301.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=730"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":738,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/730\/revisions\/738"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}