{"id":691,"date":"2021-11-03T10:19:00","date_gmt":"2021-11-03T13:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=691"},"modified":"2021-11-03T10:20:56","modified_gmt":"2021-11-03T13:20:56","slug":"mar-de-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/11\/03\/mar-de-sangre\/","title":{"rendered":"Mar de sangre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Todo mar es de sangre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Constance Woolworth, Sonetos<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                             *<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un mar frente a m\u00ed, amenaz\u00e1ndome, y en la habitaci\u00f3n a oscuras mis pies estan desnudos sobre las baldosas fr\u00edas. Un ruido continuo -de torrente o de f\u00e1brica- acolcha el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la cama deshecha hay olores de ese cuerpo que fue el m\u00edo; durmiendo y despert\u00e1ndose, pasando del sopor a la vigilia, del traj\u00edn impuesto al desvanecimiento involuntario, del sue\u00f1o al desvar\u00edo. Una gaviota se transforma en barco, un rel\u00e1mpago en faro, una pesadilla en alucinaci\u00f3n. Encerrado en este enorme y fragmentado cubo de metal y vidrio que apenas me contiene arrastro los genitales sobre un cuerpo de mujer inm\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelvo a despertar y escupo sobre el m\u00e1rmol blanco la oscura y gelatinosa desesperanza nocturna. Rumiada entre vapores cenagosos se extiende inexorable sobre los paisajes repulsivos de una historia sin argumento, letal como la vida misma, repetitiva como el rumor marino que se aproxima desafiante a nuestra habitaci\u00f3n sin muebles.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy unos pocos pasos en redondo hasta chocar contra esa forma mullida que repele a mis pies y provoca una n\u00e1usea repentina, circular y sin m\u00e9dula al resto del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAntes era caliente\u201d, pienso, mientras los \u00e1rboles de la terraza se inclinan hacia la derecha repitiendo una y otra vez un gesto servil que me repugna.<\/p>\n\n\n\n<p>El fr\u00edo ha trepado por las piernas desnudas acorralando al vientre, enviando se\u00f1ales de auxilio a la vejiga hasta que esta finalmente parece reventar desembaraz\u00e1ndose de un solo golpe de absurdas contenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un momento vuelvo a pisar sobre caliente. Regreso a la inocencia de ese universo familiar que parece acogerme por unos segundos para rechazarme casi de inmediato con un a cada instante m\u00e1s fr\u00edo, helado gesto.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo lejos se oye el llanto de un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l tambi\u00e9n ha despertado en medio de la noche. Solo, en una habitaci\u00f3n atiborrada de enmudecidas sombras encorvadas, demanda un auxilio que no llega.<\/p>\n\n\n\n<p>La humedad de mis piernas se evapora en silencio. Me sumerjo otra vez en el rumor constante de la f\u00e1brica de agua y escucho c\u00f3mo \u2013 m\u00e1s all\u00e1 de la terraza desolada, de la oscuridad que me rodea, de los pies descalzos \u2013 aterroriza y crece.<\/p>\n\n\n\n<p>Cruzo mis brazos alrededor del torso como si fuera impostergable que alguien me quisiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay min\u00fasculos granos de oro pegados a mi piel: olvidos de alguna etapa luminosa de mi vida, anterior a tanta pesadilla.<\/p>\n\n\n\n<p>El sol vuelve a asomarse sobre los recuerdos iluminando una playa extensa y silenciosa, un mar color turquesa, unos cuerpos an\u00f3nimos desnudos que fingen descansar sobre la arena sucia.<\/p>\n\n\n\n<p>Peque\u00f1os parasoles amarillos estallan como hongos gigantescos sobre la superficie de color cemento.<\/p>\n\n\n\n<p>Me enfrento a un espejismo hirviente donde el mar no se mueve. Retumba en el silencio el ladrido de un perro y todas las miradas de cristal oscuro se vuelven hacia donde estoy. Lejanas e indiferentes sobrevuelan mi cuerpo y mi cabeza, atrapan una imagen primaria, neblinosa, disuelta en un instante por el desencanto de no encontrar en su vuelo rasante ninguna v\u00edctima, ning\u00fan asesino. Regresan al turquesa infinito, al dorado solar, al calor de las dunas, a su paradis\u00edaco tedio de colores tr\u00f3picos y pieles cercanas: sudorosas, grasientas, oscuras como el parche de un manoseado tambor africano. Fatigadas y mudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Imprevistamente algo estalla en la terraza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una teja de cer\u00e1mica arrastrada por el viento golpea contra el suelo, para, un segundo despu\u00e9s, resonar como un grito de furia sobre el cristal de la puerta que, enceguecido por la lluvia, permite ver poco m\u00e1s que su opaca superficie transpirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Siento temor, tengo quejidos, tiemblo. Chapoteando en mis propias aguas ahora heladas &#8211; casi una filtraci\u00f3n del mar cercano &#8211; quisiera volver al sue\u00f1o nuevamente, encerrarme una vez m\u00e1s en aquel distante y vertical cubo acerado junto a la peque\u00f1a mujer que recib\u00eda vivaz y en silencio aunque sin moverse los embates de mi calentura. Esa misma mujer que ahora, brutalmente expulsada de mi cama y de mis sue\u00f1os, sumergida en la penumbra de una habitaci\u00f3n desconocida, se ahoga con su propia sangre rodeada de un paisaje tan des\u00e9rtico como amenazador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Dante Bertini <\/strong>vive en Europa -l\u00e9ase Madrid, Barcelona, Ibiza, Par\u00eds- desde diciembre de 1975. Gan\u00f3 el premio literario Sonrisa Vertical de novela er\u00f3tica de Tusquets, public\u00f3 libros, integr\u00f3 el staff de diarios y revistas , y el jurado de diversos premios. Tiene muchas hojas escritas y miles de dibujos realizados, impresos y editados. La p\u00e1gina de Wikipedia que lleva su nombre tiene m\u00e1s informaci\u00f3n que \u00e9l mismo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\">La pintura que ilustra el texto es de <strong>Oxana Samigulina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"> \u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo mar es de sangre. Constance Woolworth, Sonetos * Hay un mar frente a m\u00ed, amenaz\u00e1ndome, y en la habitaci\u00f3n a oscuras mis pies estan desnudos sobre las baldosas fr\u00edas. 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