{"id":667,"date":"2021-10-28T21:32:06","date_gmt":"2021-10-29T00:32:06","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=667"},"modified":"2021-10-28T21:32:54","modified_gmt":"2021-10-29T00:32:54","slug":"piedra-movediza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/10\/28\/piedra-movediza\/","title":{"rendered":"Piedra Movediza"},"content":{"rendered":"\n<p>El d\u00eda que mam\u00e1 me vio con el flequillo a la mitad de la frente puso el grito en el cielo. \u201cEsa chica te domina\u201d, dijo. Lo dec\u00eda por Ethel, mi mejor amiga. El d\u00eda del flequillo, Ethel me hab\u00eda convencido: \u201cYo s\u00e9 cortar\u201d. A m\u00ed me pareci\u00f3 bien; todo lo que ella dec\u00eda me parec\u00eda bien. As\u00ed que dej\u00e9 que me cortara el flequillo en el ba\u00f1o de su casa con esa tijera parecida a la que usaba mam\u00e1 para trozar los pollos. Ethel mir\u00f3 la imagen de las dos en el espejo, despu\u00e9s gir\u00f3 y me estudi\u00f3 unos minutos. Puso la tijera tan cerca de mis ojos que sent\u00ed el fr\u00edo del metal. Chac, el primer tijeretazo. Despu\u00e9s me rode\u00f3. Chac. Era decidida. \u201cYa est\u00e1\u201d, dijo volviendo a nuestra imagen en el espejo. Mam\u00e1 amenaz\u00f3 con no dejarme ir m\u00e1s a esa casa. Pero yo segu\u00ed yendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche los padres de Ethel salieron a cenar, nos dejaron solas y Ethel propuso que nos midi\u00e9ramos. Era hija \u00fanica y yo su \u00fanica amiga, as\u00ed que cuando me quedaba a dormir los padres aprovechaban y sal\u00edan. Nunca cont\u00e9 eso en casa. Los padres de ella eran diferentes a los m\u00edos. Hab\u00edamos visto <em>Kramer versus Kramer<\/em> en el living. Ellos tirados en el sill\u00f3n, Ethel y yo en la alfombra. Despu\u00e9s comentaron la pel\u00edcula abiertamente, la madre dijo que apuntaba a los derechos de la mujer y dejaba al descubierto cu\u00e1nto m\u00e1s fuerte es que el hombre. El padre dijo que trataba de algo m\u00e1s simple y que el matrimonio era una soledad compartida. Discutieron como si nosotras no existi\u00e9ramos. Hasta que el padre se fue encima de la madre, meti\u00f3 las manos entre los huecos que dejaba el cuerpo de ella sobre el sof\u00e1. \u201cEst\u00e1n las chicas\u201d, dijo ella ri\u00e9ndose. \u201cQue sepan lo que es el amor\u201d, dijo \u00e9l, nos mir\u00f3 y la bes\u00f3 con toda la boca.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche no pude dormir. Desde mi cama ve\u00eda c\u00f3mo el pecho de Ethel sub\u00eda y bajaba al respirar. Me levant\u00e9 para ir al ba\u00f1o y camin\u00e9 en la oscuridad. Era capaz de hacerlo en esa casa como si fuera la m\u00eda, esquivando muebles, pasando justo por las aberturas. Cuando abr\u00ed la puerta del ba\u00f1o, vi a los padres de Ethel desnudos. \u00c9l estaba parado detr\u00e1s de ella y le pasaba talco por la espalda. Alcanc\u00e9 a ver el cuerpo de la madre cubierto por una pel\u00edcula blanca. Me miraron por el espejo. Yo cerr\u00e9 la puerta, volv\u00ed a la cama y me aguant\u00e9 toda la noche las ganas de hacer pis.<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                        *<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda que nos medimos, Ethel busc\u00f3 el cent\u00edmetro en el costurero y lo trajo a la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Desvestite y parate arriba de la cama\u2014dijo. Obedec\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero sacate la bombacha, si no c\u00f3mo te voy a medir\u2014dijo molesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Me saqu\u00e9 la bombacha porque no soportaba que Ethel se molestara conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ponete derecha \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Intent\u00e9 adivinar lo que ella quer\u00eda de m\u00ed, si medir m\u00e1s o menos que yo. Aunque a ojo su cola era m\u00e1s grande que la m\u00eda. Ethel ya se hab\u00eda desarrollado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ten\u00e9 ac\u00e1 \u2014dijo, para que apretara el extremo del cent\u00edmetro a la altura de mi cadera. Despu\u00e9s me rode\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Setenta \u2014anunci\u00f3 como desde un estrado. Me dio el cent\u00edmetro y empez\u00f3 a desvestirse\u2014. Ahora vos a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me inclin\u00e9 como para vestirme, pero Ethel me lo impidi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Quedate as\u00ed\u2014dijo, y se subi\u00f3 a la cama.<\/p>\n\n\n\n<p>Hice como ella conmigo, tratando de mantener el cent\u00edmetro pegado a su piel oscura y tirante. Hasta que llegu\u00e9 adonde ella ten\u00eda el dedo, cerca de su entrepierna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ten\u00e9s pelos\u2014dije.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Claro, nena \u2014dijo ella, que me llamaba nena cada vez que yo hac\u00eda un comentario est\u00fapido\u2014. Y dentro de poco voy a tener como mi mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo tiene tu mam\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todo lleno de pelos, \u00bfnunca viste?<\/p>\n\n\n\n<p>Jam\u00e1s hab\u00eda visto a nadie desnudo. Pero ahora la ten\u00eda a ella parada sobre la cama, frente a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Toc\u00e1 si quer\u00e9s\u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mir\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Los pelos, tocalos si quer\u00e9s\u2014insisti\u00f3. Me qued\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Dale, que por tocar no vas a ser lesbiana\u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo sab\u00eda que ser lesbiana era una mujer enamorada de otra mujer. Y pens\u00e9 que pod\u00eda ser que yo estuviera enamorada de ella. Toqu\u00e9 sus pelos. Los sent\u00ed duros, impostores en medio de la suavidad oscura de Ethel.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando por fin saqu\u00e9 mi mano, ella sostuvo el cent\u00edmetro a la altura de los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Setenta y cinco\u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>La satisfacci\u00f3n le sali\u00f3 por los poros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El d\u00eda que a vos te venga nos volvemos a medir y a lo mejor me gan\u00e1s \u2014agreg\u00f3 mientras se vest\u00eda, al tiempo que con un gesto me indicaba que hiciera lo mismo. Entonces pens\u00e9 que quiz\u00e1s en el fondo Ethel deseaba que su enemigo fuese poderoso y as\u00ed, tambi\u00e9n ella, serlo. Pero yo no era poderosa, mi \u00fanico poder era ser su amiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda logrado captar la atenci\u00f3n de Ethel aquel d\u00eda en que fuimos con el colegio al hogar de ancianos para pasar la tarde con ellos y una de las mujeres muri\u00f3 mientras jug\u00e1bamos al Scrabble. Su cabeza dio un golpe seco contra la mesa. En la combi de vuelta, donde se asegur\u00f3 de ir sentada al lado m\u00edo, Ethel dijo que yo hab\u00eda reaccionado bien, a diferencia del resto que se hab\u00edan puesto a llorar como nenitas. Yo hab\u00eda sido la \u00fanica que hab\u00eda atinado a llamar a la profesora que fumaba en el patio.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda en que sucedi\u00f3 todo lo dem\u00e1s, son\u00f3 el tel\u00e9fono en casa y, sabiendo que era Ethel, corr\u00ed a atender. Otra vez me invitaba a dormir: su prima hab\u00eda llegado de Buenos Aires. Nunca hab\u00eda visto a la prima, pero Ethel se la pasaba hablando de c\u00f3mo se met\u00eda mar adentro; una vez hab\u00eda llegado tan lejos que el ba\u00f1ero la sac\u00f3. \u201cElla va a cuidarnos porque ya tiene quince\u201d, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegu\u00e9, estaban en el cuarto. La prima ten\u00eda unos jeans piel de durazno que yo ve\u00eda en los figurines pero que en el pueblo no se consegu\u00edan. La remera dejaba ver su panza y ten\u00eda la lengua de los Stones. Y el pasacassette. Era de los \u00faltimos, port\u00e1til, con la manija cuadrada como la cartera que usaba mam\u00e1 para los casamientos. Lo ten\u00edan arriba de la cama, ellas dos tiradas boca abajo y con las piernas en ve apuntando al techo, absortas con el aparato. Apenas me saludaron; yo me tir\u00e9 en la cama de al lado, fingiendo que no me importaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al rato, Ethel se dio vuelta, me mir\u00f3 y dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esta noche no dorm\u00eds ah\u00ed, te voy a tirar un colch\u00f3n en el piso\u2014y sigui\u00f3 con lo que estaba haciendo. Apenas arrancaba la canci\u00f3n, la prima rebobinaba para que Ethel volviera a escuchar. \u201cViste lo que es la letra\u201d, dec\u00eda mientras la cinta rechinaba al ir hacia atr\u00e1s. As\u00ed se la pasaron, ella rebobinando mientras Ethel anotaba en su libreta las canciones que, dichas al aire, sin m\u00fasica, sonaban como m\u00e1ximas: <em>Si pudieras olvidar tu mente frente a m\u00ed<\/em>\/ <em>s\u00e9 que tu coraz\u00f3n dir\u00eda que s\u00ed<\/em>. Y a continuaci\u00f3n los grititos de excitaci\u00f3n de las dos. Me arrepent\u00ed de haber ido pero ya era tarde para volver y adem\u00e1s me castigar\u00edan por ocultar lo de la prima. Esa noche ella arm\u00f3 mi cama. Baj\u00f3 el colch\u00f3n que estaba contra la pared con las s\u00e1banas que la madre de Ethel hab\u00eda dejado. Se rio al ver que eran de Sarah Kay.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014C\u00f3mo se nota que son pendejas \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras nuevas tambi\u00e9n llegaban de la Capital. Hac\u00eda poco que esa palabra se hab\u00eda empezado a escuchar en el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de armar mi cama, la prima dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No se ir\u00e1n a acostar ahora, \u00bfno? \u2014y sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegr\u00e9 de quedarme a solas con Ethel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Viste lo que sabe de m\u00fasica \u2014dijo, sin soltar el pasacassette.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Traje el libro\u2014dije.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ni se te ocurra mostr\u00e1rselo porque se va a cagar de risa\u2014dijo Ethel.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que volv\u00ed a meter el libro en la mochila. La historia transcurr\u00eda en dos planos donde los muertos segu\u00edan presentes y se comportaban como si estuvieran vivos, ten\u00edan hambre y sentimientos. En el mundo hab\u00eda otra dimensi\u00f3n que no detect\u00e1bamos pero que estaba ah\u00ed como una sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Vimos venir a la prima con una botella de cerveza del padre de Ethel. La mir\u00e9 a Ethel, pero no dijo nada. La casa era de esas antiguas donde las habitaciones no ten\u00edan ventana y daban a un patio interno, as\u00ed que cuando la prima entr\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta fue como estar en una cueva. Despu\u00e9s se sac\u00f3 los abotinados que hicieron ruido al dar contra el piso y se tir\u00f3 sobre mi colch\u00f3n, sus tetas apuntando al techo, tan grandes como las de una mujer. Cada tanto tomaba del pico. Me dieron ganas de llorar pero me aguant\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Al rato, la prima dijo: \u201cEl vecino de mi departamento vive solo porque sus padres murieron en un accidente\u201d. Hizo una pausa y sigui\u00f3. \u201cTiene una t\u00eda que se hace cargo pero no vive con \u00e9l, aunque a la asistente social que viene hay que decirle que s\u00ed, si nos pregunta. Eso dijo mi mam\u00e1. El otro d\u00eda \u00e9l me invit\u00f3 a su casa\u201d. Al decir eso, volvi\u00f3 a tomar. Imagin\u00e9 el l\u00edquido dorado como una catarata por su garganta. \u201cNo saben \u2014sigui\u00f3\u2014,el pibe me mostr\u00f3 la ropa de los padres en el placard, las tazas con sus nombres: Fabi\u00e1n y Mariel. Despu\u00e9s me dijo que la muerte de ellos no lo afectaba porque se hab\u00eda criado en un kibutz\u201d. Dijo eso, alej\u00f3 el pico y eruct\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSaben lo que es un kibutz? No, no sab\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente con Ethel \u00e9ramos iguales, las dos adorando a alguien m\u00e1s fuerte. Y eso me gratific\u00f3, apacigu\u00f3 por un instante la idea de poca cosa que sent\u00eda por m\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>La prima cont\u00f3 lo de los kibutz: \u201cEs un lugar donde todo el mundo pone lo que puede y recibe lo que necesita\u201d, dijo. \u201cPor eso las madres dejan a sus beb\u00e9s con cuidadores que los cr\u00edan organizados por turnos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSe imaginan? \u2014pregunt\u00f3, aunque no era una pregunta sino una forma de asegurarse de que la segu\u00edamos. Y continu\u00f3\u2014: Es m\u00e1s, \u00e9l est\u00e1 seguro de que su padre no era su padre porque en los kibutz intercambian las parejas. Y que por eso \u00e9l los llamaba por sus nombres, Fabi\u00e1n y Mariel.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hizo silencio y entonces Ethel dijo: \u201cSi yo no viviera con mis pap\u00e1s har\u00eda todo el tiempo lo que quiero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La prima la mir\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No entend\u00e9s nada\u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para mi asombro, Ethel se qued\u00f3 muda. En el colegio nadie la hac\u00eda callar y siempre levantaba la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s la prima puso su atenci\u00f3n en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y vos qu\u00e9 dec\u00eds, pendeja.<\/p>\n\n\n\n<p>Me vino de pronto a la cabeza eso que contaban mis padres en las reuniones familiares. Yo ten\u00eda tres meses y no paraba de llorar. Ellos por fin hab\u00edan podido alquilar su primer departamento en un edificio que era una pajarera, dec\u00eda pap\u00e1. Y tem\u00edan que los vecinos se quejaran. \u201cNo pod\u00edamos calmarla\u201d, contaba mam\u00e1 y nunca me miraba cuando lo hac\u00eda. Pero eso no era todo. Pap\u00e1, de la desesperaci\u00f3n, contaba mam\u00e1, me tir\u00f3 contra la cama como si fuera un paquete. Y despu\u00e9s se re\u00eda a carcajadas. Lo que ellos nunca contaban era el final: que la que me calm\u00f3 ese d\u00eda fue una vecina. La mujer toc\u00f3 la puerta, me sostuvo en brazos y yo me calm\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces de la nada dije: \u201c\u00bfVieron ese chico al que criaron los gorilas? Cuando lo encontraron en el bosque no sab\u00eda ni lo que era un picaporte. Por m\u00e1s que no nos guste, somos esclavos de los otros desde que nacemos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi boca se hab\u00eda independizado de mi cerebro. Y los ojos de la prima enfocados en m\u00ed, me daban impulso. Segu\u00ed: \u201cSi no por qu\u00e9 en las pel\u00edculas, cuando est\u00e1n por morir, lo que quieren saber todos es si el otro los quiere\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La habitaci\u00f3n era ahora un gran palco. Las hab\u00eda hecho callar a las dos. Le arranqu\u00e9 la botella a la prima y tom\u00e9 tan de golpe que sent\u00ed el l\u00edquido impactar dentro de m\u00ed y rebotar hasta acomodarse en mi interior. Y lo que vino despu\u00e9s se pareci\u00f3 a flotar. Tom\u00e9 m\u00e1s. Nunca en la vida hab\u00eda tomado. Sab\u00eda que los adultos despu\u00e9s de tomar olvidaban los problemas. Eso al menos le pasaba a mam\u00e1. Su rictus se distend\u00eda y dec\u00eda cosas. Una vez, al regresar de una fiesta, fue hasta mi habitaci\u00f3n y desde la puerta dijo que hubiese preferido no tener hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno pendejas, a dormir que ya es tarde para ustedes\u2014dijo de repente la prima.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda calor, as\u00ed que dormimos en bombacha y remera. Con Ethel siempre \u00edbamos al ba\u00f1o a cambiarnos, pero ese d\u00eda la prima se sac\u00f3 la remera ah\u00ed nom\u00e1s y sus tetas quedaron al aire. Nos orden\u00f3 que hici\u00e9ramos lo mismo y despu\u00e9s apag\u00f3 la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Era de madrugada cuando abr\u00ed los ojos y ten\u00eda la cara de la prima tan cerca que pude sentir su aliento \u00e1cido y caliente. \u201cPasate conmigo\u201d, murmur\u00f3 antes de volverse a su cama movi\u00e9ndose como un gato en la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo despu\u00e9s, tantas veces intentar\u00eda reconstruir ese momento. El momento en que obedec\u00ed como lo hac\u00eda siempre. Obedecer era para m\u00ed como haber nacido deforme, con una mano in\u00fatil o un ojo muerto. Era d\u00f3cil, y ese era mi defecto. Una lisiada sin que eso estuviera a la vista. Me pas\u00e9 a su cama y ella se corri\u00f3 para hacerme lugar. \u201cVoy a chuparte toda, pendeja, y te va a gustar\u201d, me susurr\u00f3 al o\u00eddo, pero fue un susurro con el mismo tono con el que un rato antes hab\u00eda dicho qu\u00e9 m\u00fasica ten\u00edamos que escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Su cuerpo me pes\u00f3 y sent\u00ed el roce de sus tetas calientes. Despu\u00e9s abri\u00f3 mis piernas, ajenas y flojas como las de un mu\u00f1eco desarticulado. Me qued\u00e9 quieta, sent\u00ed un calor abajo, agradable y punzante a la vez. Y miedo. Pero el miedo era m\u00e1s d\u00e9bil que lo tibio que la prima derramaba entre mis piernas; fuera lo que fuese, me atra\u00eda y me repel\u00eda con la misma intensidad. Cuando apareci\u00f3 por debajo de las s\u00e1banas, me dijo: \u201cQu\u00e9 pena que todav\u00eda no tengas tetas si no tambi\u00e9n te las chupaba\u201d. Sus ojos eran negros y profundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s se fue y yo me qued\u00e9 ah\u00ed, inm\u00f3vil. Sobre el p\u00f3ster del bosque, que hab\u00edamos elegido con Ethel por esa frase sobre el destino, se dibujaban unas l\u00edneas de luz que entraban por las hendijas de la persiana. Me met\u00ed en ese bosque y empec\u00e9 a caminar. La masa compacta que formaban los \u00e1rboles se abr\u00eda para dejarme avanzar. La oscuridad me engull\u00eda y yo me entregaba. Mi coraz\u00f3n se aceler\u00f3 y llor\u00e9. Debajo del p\u00f3ster hab\u00eda una foto del d\u00eda en que con Ethel conocimos la Piedra Movediza. En esa foto nuestras caras est\u00e1n tan pegadas, tan juntas. Como si hubi\u00e9ramos nacido as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Laura Galarza<\/strong> naci\u00f3 en Buenos Aires, es psicoanalista, escritora y cr\u00edtica literaria. Colabora en el suplemento Radar de<em>\u00a0P\u00e1gina|12<\/em>, INFOBAE Cultura y Fundaci\u00f3n\u00a0<em>La Balandra<\/em>. Fue columnista literaria en radio Del Plata, Radio con Vos, y de Alabadas, (acelerador cultural para la equidad de g\u00e9nero). Es asesora literaria del departamento Enlaces de la Escuela Lacaniana de Buenos Aires.\u00a0Desarrolla\u00a0<em>La Solapa de Laura y Nati<\/em>, una serie sobre libros en Youtube. Public\u00f3\u00a0<em>Cosa de Nadie (Del Dock, 2014) que\u00a0<\/em>gan\u00f3 el premio\u00a0Fundaci\u00f3n Acero Manuel Savio y\u00a0<em>Date cuenta de tu suerte<\/em>\u00a0<em>(La parte maldita, 2020).\u00a0<\/em>Coordina talleres literarios de manera particular e institucional y gestiona eventos de difusi\u00f3n de la lectura para organizaciones y empresas.\u00a0El cuento <em>Piedra movediza<\/em> forma parte de su \u00faltimo libro editado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda que mam\u00e1 me vio con el flequillo a la mitad de la frente puso el grito en el cielo. \u201cEsa chica te domina\u201d, dijo. Lo dec\u00eda por Ethel, mi mejor amiga. 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