{"id":548,"date":"2021-07-03T16:04:02","date_gmt":"2021-07-03T19:04:02","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=548"},"modified":"2021-07-03T16:04:02","modified_gmt":"2021-07-03T19:04:02","slug":"arco-iris-bandera-castrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/07\/03\/arco-iris-bandera-castrada\/","title":{"rendered":"Arco iris, \u00bfbandera castrada?"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201c\u2026la isla de Manhattan luce embanderada con todos los colores del arco iris gay. Que m\u00e1s bien es uno solo, el blanco. Porque tal vez lo gay es blanco. Basta entrar en el bar Stonewall para darse cuenta que la concurrencia es mayoritariamente clara rubia y viril, como en esas cantinas de las pel\u00edculas de vaqueros. Y si por casualidad hay alg\u00fan negro o alguna loca latina, es para que no digan que son antidemocr\u00e1ticos\u201d.<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0(\u201cLoco Af\u00e1n\u201d, Pedro Lemebel)<\/p>\n\n\n\n<p>Chile, 1988. El pa\u00eds se encuentra envuelto en un proceso plebiscitario: S\u00ed o No. Bajo presi\u00f3n internacional, el r\u00e9gimen pinochetista ha debido conceder a los chilenos la posibilidad de decidir la continuidad o el fin de la dictadura. Tras una inicial negativa a participar, los partidos opositores han cambiado de estrategia. Trece partidos conforman la Concertaci\u00f3n de Partidos por el No y comienzan a organizar la campa\u00f1a con un \u00edcono que va a volverse su estandarte: el NO acompa\u00f1ado de la imagen de un arco iris.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0El \u00edcono de la campa\u00f1a logr\u00f3 imponerse no sin pol\u00e9mica. Su elecci\u00f3n fue el fruto de la profesionalizaci\u00f3n de la campa\u00f1a, es decir, del barniz del marketing publicitario traduciendo comercialmente las expresividades pol\u00edticas y sociales de buena parte de la sociedad chilena. \u201cChile, \u00a1la alegr\u00eda ya viene!\u201d, sonaba el jingle m\u00e1ntrico del spot principal. La encrucijada que afront\u00f3 la sociedad durante esos meses irradia m\u00faltiples lecciones que nos permiten pensar, hoy, el modo en que los afectos circulan en las sociedades y su incidencia en las situaciones y los procesos hist\u00f3ricos. El arco iris junto al NO implic\u00f3 la positivizaci\u00f3n de esa negativa, la dulcificaci\u00f3n de un NO que acab\u00f3 perdiendo su potencia disruptiva. La trama de esa campa\u00f1a y de esa decisi\u00f3n publicitaria-electoral sirve de argumento a la pel\u00edcula \u201cNO\u201d, que muestra la faceta oculta de esos \u00edconos y esa m\u00fasica que animaron el domesticado pasaje a la democracia del pa\u00eds trasandino. En esa otra faceta est\u00e1n los dolores y los traumas de todas las v\u00edctimas de la dictadura, de los familiares de esas v\u00edctimas, rastros expresados inicialmente en la campa\u00f1a opositora, pero luego borrados al momento de profesionalizar la publicidad bajo los mandatos del marketing, que juzgaba esos trazos muy poco eficaces para atraer al electorado. Hab\u00eda que mirar el futuro, no hurgar en las heridas. Hacer un canto a la democracia venidera, no denunciar los horrores pasados.\u00a0 \u201cPorque nace el arco iris\u2026\u201d continuaba el jingle, \u201cdespu\u00e9s de la tempestad\u201d. La m\u00fasica y la est\u00e9tica del spot destilan una suerte de vaho cristiano que induce un \u00e1nimo y una disposici\u00f3n a la reconciliaci\u00f3n y al perd\u00f3n e instala a la sociedad en una atm\u00f3sfera de escampe, como si las heridas de los rayos de la tempestad dictatorial no estuvieran todav\u00eda abiertas y supurantes, como si pudiesen, de un momento a otro, cicatrizar. La democraciatecnicolor se augura como un nuevo comienzo, un g\u00e9nesis: arco iris despu\u00e9s del diluvio universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Chile. 28 de junio de 2021. D\u00eda Internacional del Orgullo LGTTBIQ+. Carabineros de Chile, la instituci\u00f3n que se aboc\u00f3 durante buena parte de 2019 a ejecutar pr\u00e1cticamente una guerra diaria contra la poblaci\u00f3n, sobre la que pesan numeros\u00edsimas causas por violaci\u00f3n en el marco de esa represi\u00f3n, comparte una publicaci\u00f3n de Instagram con el logo de la instituci\u00f3n y los colores del arco iris de fondo. \u201cReconociendo la igualdad y la diversidad\u201d, reza el ep\u00edgrafe de la foto. Resta poco margen para creer que se trate de una aut\u00e9ntica estrategia de orgullo y resignificaci\u00f3n de los apodos m\u00e1s populares que connotan a la instituci\u00f3n (\u201cmilico culiao\u201d, \u201cpaco culiao\u201d), m\u00e1s bien parece un t\u00edpico caso de pinkwash.<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o se multiplicaron y se tornaron m\u00e1s evidentes las estrategias de pinkwash durante el D\u00eda del Orgullo. La alevos\u00eda alcanz\u00f3 incluso, como ya mencion\u00e9, a los carabineros chilenos. Acaso el s\u00edmbolo del rainbow conserve algo de sus trazos b\u00edblicos, \u00bfser\u00e1 que alg\u00fan elemento de la materialidad misma del s\u00edmbolo se presta para su excesiva adaptabilidad y domesticaci\u00f3n? Lo cierto es que las corporaciones se sienten cada vez m\u00e1s a gusto con \u00e9l y la noci\u00f3n de activismo inexorablemente se deval\u00faa cuando quienes lo agencian son multinacionales cuyas estrategias de inclusi\u00f3n se tornan, al mismo tiempo, exclusivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta curioso que se utilice el t\u00e9rmino pinkwash para caracterizar estas estrategias de la mercadotecnia, ya que lo pink fue lo primero en ser lavado. La bandera original del movimiento, dise\u00f1ada por Gilbert Baker, conten\u00eda ocho franjas y colores, cada uno con su significado. La bandera actual, ya en la amputaci\u00f3n de dos de sus colores iniciales, lleva las cicatrices del bistur\u00ed mercantil. Al dispararse la demanda de la bandera, tras el asesinato de Harvey Milk, el principal productor quit\u00f3 el color rosa, poco usado por los fabricantes de ese momento. Ese color era el que representaba la sexualidad. As\u00ed, la castraci\u00f3n precedi\u00f3 a la masificaci\u00f3n del movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando recaudos para no establecer analog\u00edas f\u00e1ciles, conviene seguir los trazos de los modos en que fue variando la creaci\u00f3n de diferentes estereotipos en la historia. Un claro ejemplo de estas mutaciones figurativas lo encontramos en las modificaciones que sufri\u00f3 la representaci\u00f3n de las mujeres. Tal como lo narra Silvia Federici en \u201cCalib\u00e1n y la bruja\u201d, esa transformaci\u00f3n adquiri\u00f3 especial nitidez una vez terminada la caza de brujas, que dio lugar a renovadas representaciones y narrativas acerca de las mujeres, s\u00fabitamente d\u00f3ciles, et\u00e9reas, eternas, con una natural predisposici\u00f3n al amor y a las tareas del hogar. El \u00e1ngel de la casa. Lo impactante es que este viraje en el imaginario se produjo luego de m\u00e1s de un siglo de un feroz despliegue pict\u00f3rico que figur\u00f3 a las mujeres como desbordantes, peligrosas, desenfrenadas y lascivas. La edulcoraci\u00f3n de la imagen lleg\u00f3 despu\u00e9s de una derrota hist\u00f3rica para las mujeres. Una vez domesticadas, acomodadas dentro del hogar, fueron ba\u00f1adas con una nueva luz que las pint\u00f3 de otra manera. Los contornos m\u00e1s espinosos de la figura son limados cuando se da curso a procesos de asimilaci\u00f3n de expresiones otrora disidentes. Esa limadura, ese moldeado, siempre acompa\u00f1a las pol\u00edticas de domesticaci\u00f3n. La docilidad, la adherencia a los mandatos epocales aparecen como el alto costo a pagar para el reconocimiento social.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Ante toda esa insistencia tecnicolor del mercado, vale aclarar algo: el orgullo es afirmaci\u00f3n, s\u00ed, y tambi\u00e9n pone en juego una negatividad. Afirmar nuestro deseo implica tambi\u00e9n una delimitaci\u00f3n de lo que ya no queremos: el cl\u00f3set, la culpa, la verg\u00fcenza, las humillaciones, el disimulo. La faz negativa de la positividad del orgullo. Huellas que resultan menos asimilables \u2013menos digeribles\u2013 para los dispositivos de la mercadotecnia, que en su man\u00eda por pintar todo de pink disimula torpemente su temor a asomarse al otro lado de la luna.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Alejandro Campos\u00a0<\/strong>\u202fes licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (FSOC \u2013 UBA), especializado en Comunicaci\u00f3n, g\u00e9nero y sexualidad (FSOC-UBA). Es profesor regular de las materias de filosof\u00eda y sociolog\u00eda en Instituto\u202fPeac \u202fy Comunicaci\u00f3n y Cultura en el profesorado Hans Christian Andersen. Coordina talleres de filosof\u00eda en espacios culturales.\u202f\u202f\u00a0En Instagram, @alexcsly.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u2026la isla de Manhattan luce embanderada con todos los colores del arco iris gay. Que m\u00e1s bien es uno solo, el blanco. Porque tal vez lo gay es blanco. 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