{"id":486,"date":"2021-06-03T22:02:43","date_gmt":"2021-06-04T01:02:43","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=486"},"modified":"2021-06-04T12:35:35","modified_gmt":"2021-06-04T15:35:35","slug":"la-lengua-de-la-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/06\/03\/la-lengua-de-la-derecha\/","title":{"rendered":"La lengua de la derecha"},"content":{"rendered":"\n<p>Pocas pel\u00edculas narran los procesos de degradaci\u00f3n de una sociedad de una forma tan conmovedora como \u201cLa lengua de las mariposas\u201d (basada en cuentos del escritor gallego Manuel Rivas). La ic\u00f3nica escena final \u2013spoiler alert\u2013 muestra el grado de penetraci\u00f3n del fascismo franquista, la entrada de Espa\u00f1a a la barbarie. Moncho, el protagonista, un chico de ocho a\u00f1os, asiste junto a su familia al acto humillante del desfile de \u201clos rojos\u201d, \u201clos anarquistas\u201d, que son obligados a caminar entre la muchedumbre hacia el cami\u00f3n que los conducir\u00e1 a la prisi\u00f3n. La madre se agacha hacia el hijo: \u201cT\u00fa tambi\u00e9n Moncho, \u00a1gr\u00edtale t\u00fa tambi\u00e9n!\u201d, y despu\u00e9s de asomarse un gesto contrariado en \u00e9l, Moncho se lanza a los insultos: \u201cAteo! Ateo! Rojo!\u201d. Luego el cami\u00f3n, con el acoplado abarrotado de prisioneros, arranca su marcha y son los m\u00e1s chicos los que toman el relevo de la violencia, corren tras el cami\u00f3n, agarran piedras del suelo, Moncho se suma a la horda y lanza la suya.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sosten\u00eda Freud, en \u201cEl malestar en la cultura\u201d, que \u201cel primer humano que insult\u00f3 a su enemigo, en lugar de arrojarle una piedra, fue el fundador de la civilizaci\u00f3n\u201d. Y agregaba que \u201cla civilizaci\u00f3n est\u00e1 permanentemente amenazada de desintegraci\u00f3n debido a la hostilidad primaria del hombre\u201d. La escena aludida es oportuna porque el tema que nos interesa  es la lengua, el odio inseminado en la lengua de nuestra \u00e9poca. La concepci\u00f3n freudiana acerca de la cultura transmite lo esencial de lo simb\u00f3lico, la intermediaci\u00f3n simb\u00f3lica como un elemento fundamental para la interrelaci\u00f3n cultural y social. Toda espiral decadente de una cultura comienza petrificando el lenguaje. Si la definici\u00f3n de Freud supone un pasaje del acto f\u00edsico de arrojar una piedra al acto verbal de insultar, las \u00e9pocas de barbarie se definen por recorrer el camino inverso, el de la progresiva petrificaci\u00f3n de las palabras. El fascismo hace de las palabras piedras para arrojar. El protagonista infantil de la pel\u00edcula termina arrojando una piedra como una continuaci\u00f3n del arrojo de insultos, que se repiten y multiplican hasta empujar al acto que expresa el odio f\u00edsicamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Liquidar. Destruir. Aniquilar. Demoler. Humillar. Destrozar. Fulminar. Estos verbos, generalmente acompa\u00f1ados de adjetivaciones denigrantes \u2013zurdo, feminazi, bruta y una larga lista de estigmatizacione\u2013- ya hace un buen tiempo son moneda corriente, sobre todo en Youtube, pero tambi\u00e9n en otras redes. Abundan en los t\u00edtulos de videos de los cada vez m\u00e1s variados influencers que tiene la ultraderecha en Argentina y que encuentran en la red de los videos \u2013y tambi\u00e9n en Twitter\u2013 sus principales medios de difusi\u00f3n. La provocaci\u00f3n es su principal estrategia. Generan una suerte de goce s\u00e1dico en sus seguidores al tiempo que una indignaci\u00f3n en sus detractores. Ambos efectos alimentan su circulaci\u00f3n algor\u00edtmica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este plano del lenguaje y de la est\u00e9tica en donde resulta m\u00e1s notoria la diferencia entre la derecha y la ultra-derecha, o derecha border. Esta \u00faltima alcanza a las sensibilidades juveniles con mayor eficacia, al captar tendencias emergentes con las que la derecha tradicional no ha sabido \u2013hasta el momento\u2013 articular. Se ocupa de interpelarlas a partir del empleo de c\u00f3digos propios de diferentes identidades juveniles o de dialogar con tendencias que son furor entre sectores de la juventud, como por ejemplo la apuesta por las criptomonedas. Muchas discusiones protagonizadas por estos referentes medi\u00e1ticos y pol\u00edticos de la \u201cmadriguera\u201d(una forma de denominar a las redes y su operatoria algor\u00edtmica) son presentadas en Youtube como \u201ccombates\u201d, utilizando gr\u00e1ficas de videojuego, un c\u00f3digo propio de gamers. Estas corrientes pol\u00edticas detectan esas tendencias sub-representadas en otros medios como la radio, la televisi\u00f3n o la prensa gr\u00e1fica. La ultraderecha crece desde esas catacumbas y en buena medida por ello la jerga que utilizan resulta ajena para quien suele manejarse con los medios tradicionales. Una particularidad de estas nuevas pr\u00e1cticas e identidades es la ludificaci\u00f3n de la econom\u00eda. La pr\u00e1ctica de la inversi\u00f3n en criptomonedas \u2013un poco como tener un casino en el bolsillo\u2013 o la monetizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica de jugar impone una instantaneidad permanente, siendo actividades que operan a trav\u00e9s de una agresiva captura de las subjetividades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0As\u00ed como la derecha macrista fue h\u00e1bil en identificar la necesidad de desarrollar una estrategia comunicacional cibern\u00e9tica, la ultraderecha tambi\u00e9n capt\u00f3 esa necesidad, pero desarroll\u00e1ndola con m\u00e1s desfachatez. A\u00fan con toda la impudicia que caracteriz\u00f3 al anterior gobierno, sus estrategias comunicacionales \u2013al lado de las desarrolladas por la ultraderecha- parecen pudorosas. El macrismo desarroll\u00f3 la inoculaci\u00f3n del odio en la sociedad de un modo m\u00e1s c\u00ednico, m\u00e1s an\u00f3nimo. Pe\u00f1a Braun es como aqu\u00e9l que arroja la piedra y esconde la mano. Implement\u00f3 una pol\u00edtica del odio desde su b\u00fanker de trolls mientras en p\u00fablico procuraba impostar el semblante de persona decente y parsimoniosa. Muy por el contrario, los personajes de la nueva derecha \u2013tanto los que tienen abundante presencia en televisi\u00f3n como aqu\u00e9llos que tienen un perfil influencer m\u00e1s vinculado a las redes\u2013 asumen sin pudor su protagonismo en la diseminaci\u00f3n del odio. Si el macrismo permiti\u00f3 la salida del cl\u00f3set de muchos fascistas, para otros tantos parece ser que esa salida no fue suficiente. Y esa sed de violencia encuentra en personajes como Milei, Espert, Agust\u00edn Laje, El Presto y un largo etc\u00e9tera, una v\u00eda de ser colmada.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo que esa sed de violencia resulta insaciable, y la ret\u00f3rica de estos personajes convoca cada vez m\u00e1s a un pasaje al acto. Empujan el lenguaje a un abismo y en esas lenguas que copian los insultos que escuchan, se delinea muy cercano el gesto de arrojar otra cosa, ya no palabras, sino piedras. La tendencia a pasar al acto se explica en buena medida por la repetici\u00f3n, una sobrecarga estimulante que deviene pr\u00e1cticamente traum\u00e1tica. Basta escuchar a lxs manifestantes de marchas anticuarentena al momento de hablar frente a un micr\u00f3fono. El v\u00f3mito ininteligible que muchos largan denota ese exceso de maquinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las derechas border expresan algo distinto a la derecha liberal. Y esa diferencia les vali\u00f3 poder conectar con sectores que la derecha liberal nunca logr\u00f3 atraer. El discurso man\u00edaco de la motivaci\u00f3n empresarial no es suficiente para encantar a sectores juveniles \u2013tanto precarizados como de clases acomodadas\u2013, que buscan m\u00e1s bien una euforia furiosa. Las derechas border delinean mejor ese imaginario que a la vez que reivindica un individualismo a ultranza coloca al Estado \u2013a cualquier gobierno, aunque sobre todo a los \u201cpopulismos\u201d\u2013 como el enemigo del individuo, y as\u00ed canaliza ese furor antagonista. El macrismo coquete\u00f3 tard\u00edamente con su radicalizaci\u00f3n. Perdido por perdido, tras la derrota de la PASO, ensay\u00f3 una bolsonarizaci\u00f3n que le hizo conocer las calles a sus seguidores, ya en el ocaso de su gobierno. Y, una vez derrotado, coloc\u00f3 a la exponente de esa l\u00ednea dura (la \u201cBolsonaro con pollera\u201d) para presidir el partido, en una clara apuesta por la radicalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un hilo que conecta fen\u00f3menos apartemente alejados como son las fakenews y las criptomonedas. Atravesamos un tiempo signado por la falta de referencias en relaci\u00f3n a cu\u00e1les son los par\u00e1metros de creaci\u00f3n de valor. La volatilidad de esas monedas \u2013un mercado que surgi\u00f3 hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada y que luego de varios vaivenes tuvo un repunte pronunciado durante la pandemia\u2013 alcanza un punto desquiciante. Su valor no es respaldado por nada m\u00e1s que la oferta y la demanda, que dispara y hunde su precio con una velocidad ins\u00f3lita. En un mundo en donde la producci\u00f3n semi\u00f3tica y la producci\u00f3n econ\u00f3mica est\u00e1n cada vez m\u00e1s entrelazados, el valor econ\u00f3mico y el valor de la verdad corren la misma suerte. Un rumor, una noticia, pueden hundir cotizaciones. O hacerlas repuntar. En un presente as\u00ed, el valor de una noticia pierde su ligaz\u00f3n con cualquier elemento de objetividad. Tal como sucede con esas monedas, el valor de una noticia no est\u00e1 respaldado por nada m\u00e1s que por la demanda (las \u201cvistas\u201d, los \u201cme gusta\u201d) que \u00e9sta genera. Es en el marco de este caos y de esta ausencia generalizada de referencias que los discursos de estos personajes estramb\u00f3ticos y violentos encuentran entonces resonancia en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, es oportuno tener en cuenta lo siguiente: el mayor triunfo cultural de las derechas no es cuando aumentan sus seguidores, sino toda vez que logran contaminar a sus detractores, que en ocasiones se ven llevados a operar ellos mismos una degradaci\u00f3n en el lenguaje. Las respuestas reactivas y mim\u00e9ticas a la provocaci\u00f3n de las derechas tienen todas las de perder. El terreno de la violencia es el terreno de las derechas. En esa espiral, \u00e9stas llevan todas las de ganar. Evitar el contagio de esa degradaci\u00f3n de la lengua es una de las tareas de toda sensibilidad antifascista y popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Alejandro Campos&nbsp;<\/strong>\u202fes licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (FSOC \u2013 UBA), especializado en Comunicaci\u00f3n, g\u00e9nero y sexualidad (FSOC-UBA). Es profesor regular de las materias de filosof\u00eda y sociolog\u00eda en Instituto\u202fPeac \u202fy Comunicaci\u00f3n y Cultura en el profesorado Hans Christian Andersen. Coordina talleres de filosof\u00eda en espacios culturales.\u202f\u202f&nbsp;En Instagram, @alexcsly.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Mart\u00edn Bravo<\/strong>&nbsp;es dibujante, naci\u00f3 en Mar del Plata en 1998 y reparte sus pasiones entre el estudio de Ciencia Pol\u00edtica en la UBA, la caricatura y la ilustraci\u00f3n period\u00edstica (@martinbravoarte).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas pel\u00edculas narran los procesos de degradaci\u00f3n de una sociedad de una forma tan conmovedora como \u201cLa lengua de las mariposas\u201d (basada en cuentos del escritor gallego Manuel Rivas). 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