{"id":402,"date":"2021-05-03T08:12:00","date_gmt":"2021-05-03T11:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=402"},"modified":"2021-05-03T09:15:03","modified_gmt":"2021-05-03T12:15:03","slug":"el-futuro-es-lo-que-apura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/05\/03\/el-futuro-es-lo-que-apura\/","title":{"rendered":"El futuro es lo que apura"},"content":{"rendered":"\n<p>El s\u00e1bado que pas\u00f3 se celebr\u00f3 el D\u00eda del Trabajador y quienes andamos en la tarea de observar lo que sucede coincidimos, con cierta sorpresa, en que la festividad (\u00bfhay algo que festejar?) actu\u00f3 de contenci\u00f3n luego de que el d\u00eda anterior, el viernes, el presidente Alberto Fern\u00e1ndez anunciara una extensi\u00f3n de las restricciones. Los <em>antiplaneros<\/em> y los defensores <em>de los que trabajan<\/em> se quedaron en sus casas y desde las redes sociales hicieron gala de su condici\u00f3n. Finalmente no sucedi\u00f3 lo que se esperaba: un rebrote opositor, el tintineo de cacerolas ya abolladas, un nuevo sarmientismo rabioso que pidiera no meterse, de nuevo, con las clases.<\/p>\n\n\n\n<p>(Dato de color en medio de todo este barullo: seg\u00fan escribi\u00f3 Juan Jos\u00e9 Becerra en alguna de sus \u00faltimas columnas, lo del Sarmiento ni\u00f1o que nunca falt\u00f3 a la escuela es un cuento que \u201cse inventa en&nbsp;<em>Recuerdos de Provincia&nbsp;<\/em>(1850), cuando Sarmiento dice que ingres\u00f3 a la escuela de primeras letras en 1816 a los cinco a\u00f1os y sigui\u00f3 durante nueve a\u00f1os&nbsp; \u2018sin una falta\u2019. Para decirnos m\u00e1s adelante que en 1821, es decir seis a\u00f1os y no nueve despu\u00e9s de su ingreso, sigui\u00f3 sus estudios en el Seminario de Loreto de C\u00f3rdoba.&nbsp;\u00bfEn qu\u00e9 quedamos, Padre del Aula?\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 del desliz de Domingo Faustino, mentir un poco y contar cuentos e historias tampoco est\u00e1 tan mal: las historias convocan al futuro, a las sombras frescas de la esperanza. Quien no anda muy esperanzado por estos d\u00edas es el ministro de econom\u00eda Mart\u00edn Guzm\u00e1n, que sigue tironeado con el FMI y con algunos y algunas del ala dura kirchnerista. A&nbsp;su idea de aumentar y regular tarifas y recortar transferencias pareciera opon\u00e9rsele no solo la heterodoxia y el cristinismo sino tambi\u00e9n el propio presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n econ\u00f3mica no es sencilla y los caminos hacia la prosperidad parecen estar todav\u00eda anegados. Tal vez lo de Guzm\u00e1n sea un tironeo institucional constitutivo que supone, de entrada, la discordia de dos tiempos, o de dos ritmos de tiempo: por un lado el joven ministro desbocado y con ganas y por otro, Cristina y Alberto: viejos zorros de la pol\u00edtica que saben que al menos en la Argentina no todas las ideas se pueden llevar a cabo caprichosamente (y que lo mejor es, arriba del estribo, llevar la soga ni muy holgada ni muy tensa). Pienso, entonces: \u00bfhabr\u00e1 una complicidad&nbsp; entre estos dos tiempos, como un desearse mutuo y de reojo que no est\u00e1 satisfecho pero que es necesario para que la pol\u00edtica sea?<\/p>\n\n\n\n<p>El tema es que el futuro es lo que apura, lo que imprime velocidad. Por eso la agenda de los grandes medios no afloja y sigue arrinconando al presidente contra el virus, pidiendo clases porque con los chicos no, pidiendo vacunas cuando se sabe que en el mundo la vacuna es, y lo ser\u00e1 por un tiempo m\u00e1s, un bien escaso. En este contexto, el deslizamiento de ciertas figuras hacia el an\u00e1lisis pol\u00edtico parece responder a una demanda medi\u00e1tica: inscribir en las especulaciones politol\u00f3gicas algunos matices y comentarios ex\u00f3ticos que la explicaci\u00f3n period\u00edstica no se atreve a dar. Hasta que, por ejemplo, un funcionario escribe un tuit en respuesta a alguna de esas especulaciones y es ac\u00e1 cuando todo se vuelve un poco <em>barat.<\/em> Cuando personajes como m\u00ednimo poco dados al debate congruente empiezan, como atravesados por la luz de una misi\u00f3n moral y divina, a jugar el juego hegem\u00f3nico de los medios: y fracturan lo dado, hacen una lectura distra\u00edda de la coyuntura, vuelven a viejas discusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Argentina las viejas discusiones no vuelven porque alguien las reprima. Vuelven porque esas discusiones dicen algo del modo hist\u00f3rico en el que se forj\u00f3 la cultura o una franja determinada de ella. Las pol\u00e9micas binarias de siempre son el motor de un juego que va adjuntando nuevas formas de discusi\u00f3n, reabre viejas pol\u00e9micas y cancela, por momentos, otras. En ese devenir los argentinos, agrietados, se pelean con sus familiares o compa\u00f1eros de trabajo. Lo ideal, y para algunos imposible de ac\u00e1 a varias d\u00e9cadas, ser\u00eda poder hacerle entender a gran parte de la sociedad que lo que se discute no es la hijaputez o la poca empat\u00eda de algunos o algunas. Son las grandes corrientes establecidas de pensamiento en puja, amigues: Descartes, Kant, las revoluciones francesa y rusa, los liberales, la democracia, la cruz, la espada, el conservadurismo, el fascismo, el franquismo, el orden clerical. Podr\u00eda seguir. En resumen: la po\u00e9tica del resentimiento hist\u00f3rico. Una manera un poco nerd de decir que todo es un quilombo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y me aventurar\u00eda a afirmar que ese quilombo tiene una ra\u00edz.&nbsp; Vivimos el momento en que el discurso de los medios dominantes, tan lleno de todos los tics del periodismo, se\u00f1ala un nuevo cap\u00edtulo en la especializaci\u00f3n de la hegemon\u00eda. Un intento m\u00e1s directo, para nada intuitivo, sin entrel\u00edneas. Sistematizado para acomodar una totalidad, para romper en el poder sin mediaciones y alterar la ley que lo hace posible. Como un coro de voces, se dispersa en lugares m\u00faltiples, abunda, desbanda y re\u00fane (en el obelisco, en plaza de mayo, en los balcones, cacerola mediante).<\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos funcionan como una construcci\u00f3n cognoscitiva, ret\u00f3rica pero tambi\u00e9n performativa: es en el terreno de la acci\u00f3n -del vivo en televisi\u00f3n, en radio: el Dipy en el living con Viviana, Wi\u00f1aski agredido en lugares y retir\u00e1ndose cabizbajo seguido por una c\u00e1mara y m\u00fasica lofi, Longobardi engolando desde la garganta futuras tragedias- donde muchos no pueden y no quieren diferenciar entre realidad o ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el durante de estas performances muchos nos abrazamos con conciencia neur\u00f3tica a nuestras posturas, mientras los medios apelan a su arsenal. Y as\u00ed esperamos la que venga.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda pensar si el dilema de nuestro contexto es c\u00f3mo persistir en esa resistencia sin desechar lo nuevo, lo otro modificador m\u00e1s all\u00e1 de lo ex\u00f3tico y desconcertante, m\u00e1s all\u00e1 de su marcha a contrapelo del sentido com\u00fan. Pensarlo en serio, en una de esas, podr\u00eda tocarnos hondo y decirnos algo sobre nosotros mismos y sobre el futuro de la vida pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Andr\u00e9s Pinotti<\/strong>&nbsp;es licenciado en Comunicaci\u00f3n Social, periodista y docente: @andrespinotti en Instagram.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Mart\u00edn Bravo<\/strong> es dibujante, naci\u00f3 en Mar del Plata en 1998 y reparte sus pasiones entre el estudio de Ciencia Pol\u00edtica en la UBA, la caricatura y la ilustraci\u00f3n period\u00edstica (@martinbravoarte)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado que pas\u00f3 se celebr\u00f3 el D\u00eda del Trabajador y quienes andamos en la tarea de observar lo que sucede coincidimos, con cierta sorpresa, en que la festividad (\u00bfhay algo que festejar?) actu\u00f3 de contenci\u00f3n luego de que el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":403,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,2],"tags":[],"class_list":["post-402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cortar-la-semana","category-coyuntura"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/trumanmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/IMG-20210429-WA0015-1.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=402"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":410,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402\/revisions\/410"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}