{"id":395,"date":"2021-04-27T23:29:21","date_gmt":"2021-04-28T02:29:21","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=395"},"modified":"2021-04-28T11:20:09","modified_gmt":"2021-04-28T14:20:09","slug":"kawaii-y-el-secreto-de-los-gatos-para-gobernar-internet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2021\/04\/27\/kawaii-y-el-secreto-de-los-gatos-para-gobernar-internet\/","title":{"rendered":"Kawaii y el secreto de los gatos para gobernar Internet"},"content":{"rendered":"\n<p>Cada uno encuentra refugio donde puede. En cuanto empez\u00f3 la cuarentena, me refugi\u00e9 en dos cosas. Una fue seguir cuentas de instagram de gatos gordos. Era una cosa que ya hac\u00eda, pero durante ese tiempo fue m\u00e1s intenso: hubo un par de semanas inolvidables en las que el inicio de mi instagram estaba compuesto \u00fanicamente de videos y fotos de cute cats. La segunda fue hacer cursos de forma fren\u00e9tica. Entre otros hice uno de cultura popular japonesa desde los 60 &#8216;s. Pens\u00e9 que eran dos cosas que no ten\u00edan nada que ver entre s\u00ed, hasta que en el curso se abord\u00f3 el concepto de kawaii, fundamental para entender el Jap\u00f3n contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hello Kitty y Pikachu, dos de los productos culturales japoneses m\u00e1s conocidos en Occidente, son ejemplos de kawaii. Es un t\u00e9rmino que se usa para describir cosas bonitas, tiernas, cute. Una est\u00e9tica de lo ingenuo, lo infantil, sin g\u00e9nero o edad. En Jap\u00f3n, la palabra tiene connotaciones de timidez, verg\u00fcenza, vulnerabilidad, cari\u00f1o o amor. Un bebe puede ser kawaii, pero tambi\u00e9n lo puede ser las flores o animales chiquitos o alguien sonrojado o cualquier cosa: el punto es que es una est\u00e9tica, un motor con la capacidad de convertir cualquier cosa en kawaii. Es ultraprocesar un objeto cualquiera hasta hacerlo familiar, dulce. Nacido en los 70 &#8216;s, el boom de lo kawaii coincidi\u00f3 con la explosi\u00f3n econ\u00f3mica de Jap\u00f3n en los 90&#8217; s. Al mismo tiempo que exportaba productos Nissan, Mitsubishi o Nintendo, Jap\u00f3n empez\u00f3 a exportar productos kawaii a trav\u00e9s de un caballo de Troya perfecto: Hello Kitty.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro The Power of Cute, Simon May se\u00f1ala un par de cosas acerca del significado de lo kawaii. Lo primero es que las dos bombas at\u00f3micas que recibi\u00f3 Jap\u00f3n en la segunda guerra, que lo transformaron de potencia del Eje a capital mundial kawaii, ten\u00edan un nombre definitivamente kawaii: Little Boy y Fat Man. Lo segundo es una dualidad que yace en el n\u00facleo de la est\u00e9tica. Lo kawaii tiene rasgos de vulnerabilidad y debilidad, pero tambi\u00e9n de lo siniestro. Los personajes kawaii tienen anomal\u00edas, deformidades en su aspecto bonito. Si se mira bien, Hello Kitty no tiene boca. En psicolog\u00eda existe el t\u00e9rmino<em> cute agression<\/em>, que describe un comportamiento agresivo superficial causado por algo cute, como un beb\u00e9, o un cachorrito. La persona tiene el impulso de pellizcar, apretar o morderlo: el \u201cme lo como\u201d de alguien que ve un beb\u00e9 cachet\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gatos gordos resumen perfectamente el esp\u00edritu kawaii. En Instagram hay un culto: p\u00e1ginas como Round Boys, This Cat is Chonky o Chonky Cat Vids superan las decenas de miles de seguidores. We rate chonks incluso hace una votaci\u00f3n y selecciona el gato gordo del mes. La s\u00edntesis entre obesidad felina y kawaii aparece en Pusheen, un personaje de c\u00f3mic derivado en sticker de redes sociales: una gata gris redonda y simp\u00e1tica que se mete en cajas, come, y otras cosas. Como lo kawaii, detr\u00e1s del aspecto adorable y cute de los gatos gordos hay una dimensi\u00f3n siniestra: diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc\u00e9tera. Por eso, la mayor\u00eda de gatos gordos famosos en Instagram est\u00e1n a dieta. Las p\u00e1ginas proh\u00edben el fat shaming en los comentarios: se entiende que los due\u00f1os tienen a los gatos a dieta, como un Cuesti\u00f3n de peso felino.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta altura, lo kawaii es un fen\u00f3meno que domina el mundo desde la virtualidad (en forma de emojis expresivos, o de filtros de instagram), y que se derrama tambi\u00e9n en otros tipos de discurso (las frases positivas, por ejemplo, pueden pensarse como un derivado ideol\u00f3gico de lo kawaii). Y en el centro de este mundo imperio kawaii, se ubican los gatos gordos, enormes y gloriosos como divinidades egipcias.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#a30003\"><strong>Juan Ignacio Sapia<\/strong>&nbsp;naci\u00f3 en Lomas de Zamora pero vive en Barcelona. Escribi\u00f3 muchas cosas diferentes: discursos pol\u00edticos, informes de marketing, botones de aplicaci\u00f3n, rese\u00f1as de pel\u00edculas y monopatines el\u00e9ctricos, un libro de cuentos. De vez en cuando, escribe perfiles de celebridades random en su&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/juanignaciosapia.medium.com\/\" target=\"_blank\">Medium<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada uno encuentra refugio donde puede. En cuanto empez\u00f3 la cuarentena, me refugi\u00e9 en dos cosas. Una fue seguir cuentas de instagram de gatos gordos. Era una cosa que ya hac\u00eda, pero durante ese tiempo fue m\u00e1s intenso: hubo un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":400,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,3],"tags":[],"class_list":["post-395","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carpeta-de-spam","category-cultura"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/trumanmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gatos-gordos-3-1.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=395"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":398,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395\/revisions\/398"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}