{"id":1243,"date":"2023-10-27T09:21:00","date_gmt":"2023-10-27T12:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/trumanmag.com\/?p=1243"},"modified":"2024-03-08T19:02:51","modified_gmt":"2024-03-08T22:02:51","slug":"la-posicion-feminista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/trumanmag.com\/index.php\/2023\/10\/27\/la-posicion-feminista\/","title":{"rendered":"La posici\u00f3n feminista"},"content":{"rendered":"\n<p>Una vez estuve a punto de participar del Encuentro Nacional de Mujeres. Ese a\u00f1o se hac\u00eda en Mar del Plata. Yo acababa de ser madre y sent\u00ed la necesidad de alg\u00fan tipo de compromiso con la causa. Estaba en una parroquia de Palermo averiguando qu\u00e9 ten\u00eda que hacer para bautizar a mi hija y una mujer me dio un papelito y me invit\u00f3 a una reuni\u00f3n ah\u00ed mismo. Dud\u00e9, pero me qued\u00e9. Ya no era la misma mujer que ven\u00eda siendo. Entr\u00e9 a la reuni\u00f3n y escuch\u00e9 de qu\u00e9 se hablaba. Hab\u00eda un plan de pagos y una propuesta de alojamiento y comida para quienes participaran, todo de lo m\u00e1s accesible. De igual forma algo en m\u00ed suger\u00eda que, si me sub\u00eda a ese micro al que me invitaban, iba a ser parte colaboracionista de un grupo de mujeres que hablaba de \u201cprepararse para los embates de las feministas que son violentas y que no saben nada\u201d, cosa que tampoco compart\u00eda. Claramente ese discurso ya no ten\u00eda mucho que ver conmigo y esas mujeres \u2013que s\u00ed sab\u00edan lo que quer\u00edan discutir\u2013 estaban defendiendo verdades que yo hac\u00eda tiempo hab\u00eda empezado a cuestionarme y no estaba en condiciones de defender. Mi posici\u00f3n idealista era la del debate y la de intentar hacer preguntas, sembrar dudas en sus infranqueables posiciones pro-vida. Un absurdo importante. Me baj\u00e9 de ese bondi antes de haberme decidido a subir.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde pas\u00e9 por una serie de aprendizajes y lecturas pol\u00edticas y feministas; literarias y filos\u00f3ficas. Ya ten\u00eda dos hijos y m\u00e1s libertad para pensar. Ser madre no inhabilit\u00f3 mi formaci\u00f3n acad\u00e9mica ni evit\u00f3 que, a fuerza de lucha, abrazara ciertos aspectos del saber que mi inconsciente iba se\u00f1al\u00e1ndome. Ya hab\u00eda aprendido a confiar en mi propio tamiz y a bancarme la posici\u00f3n del que \u201cduda porque piensa\u201d y nunca tiene cerrados y resueltos todos los temas.<\/p>\n\n\n\n<p>Acced\u00ed a algunos textos fundacionales de ciertos feminismos actuales primermundistas, surgidos a la luz del hast\u00edo que provoca la casi completa satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas. Muchos de ellos pensados y escritos en el primer mundo y para el primer mundo. Le\u00ed intentando sentirme parte, con apasionamiento pero siempre tomando algo de distancia, haci\u00e9ndome cargo de lo que tra\u00eda en la mochila, de lo sintetizado para seguir pensando. Comenc\u00e9 a juntarme con otras mujeres a discutir textos de Judith Butler o de Beatriz\/Paul Preciado, e incluso muchas veces no pudimos ponernos de acuerdo. M\u00e1s tarde se sumaron m\u00e1s lecturas y m\u00e1s compa\u00f1eras de viaje. En algunas ocasiones escrib\u00ed esas ideas surgidas al pie de la discusi\u00f3n. Siempre supe que pensar era un ejercicio colectivo, una construcci\u00f3n, un devenir de influencias. Siento una particular simpat\u00eda por una idea de Her\u00e1clito que ironiza la actitud de los <em>librepensadores<\/em> cuando dice: \u201caunque el logos es com\u00fan, casi todos viven como si tuvieran una inteligencia particular\u201d. Eleg\u00ed confiar en las dudas comunes y seguir el impulso de profundizar en las cuestiones que me hac\u00edan ruido. Puede sonar soberbio, incluso pretencioso, pero pensar sobre lo que otros dan por hecho en el presente, y luego cierran con mo\u00f1o y presentan en los medios masivos y las redes sociales como \u201cverdades indiscutibles\u201d, sigue siendo para m\u00ed una sana pr\u00e1ctica que no tiene mayor finalidad que plantear posiciones \u201cotras\u201d en los debates sociales. Incluso en los debates tan amplios como los que abre en este momento hist\u00f3rico la cuesti\u00f3n feminista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDesde cu\u00e1ndo hay que hacerse llamar de una forma y pensar exactamente igual que las dem\u00e1s personas para apoyar punto por punto lo que una mayor\u00eda reclama, igualando en ese gesto temas de distinta \u00edndole y urgencia? Ese es mi <em>p\u00edvot<\/em>, mi punto de inflexi\u00f3n, mi lugar de cr\u00edtica hacia adentro. Alejarme para mirar el bosque me permite hacer foco en las variantes y los matices, a la vez que confiar en mi pensamiento y posici\u00f3n individual. Mi madre no fue feminista. No lo eligi\u00f3 ni transmiti\u00f3 que hab\u00eda que serlo. Por el contrario adopt\u00f3 el apellido de mi padre desde el 1 de diciembre de 1973 y para siempre. Mi madre fue todo lo contrario que el feminismo pregon\u00f3 y pregona. Madre de siete, religiosa, brindada en esencia a la necesidad de los otros y la generosidad extrema. Ella es una pregunta viva. \u00bfPueden no juzgarme si elijo ser contra la corriente? A veces tampoco yo la acepto. Sin embargo la observo con admiraci\u00f3n. Mi madre es una mujer \u00edntegra, distinta, feliz, capaz, pasional. Una mujer hermosamente normativa. Ajustada a sus elecciones. \u00bfNo es eso ser feminista?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los r\u00f3tulos clausuran<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os entrevist\u00e9 a una cantidad de mujeres que a mi juicio pod\u00edan problematizar la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero desde muy diversos puntos de vista, aunque no necesariamente los compartiera. Las hice hablar de las causas de los feminismos y de sus posiciones particulares. Quise saber si se defin\u00edan feministas y por qu\u00e9. No dije nada. S\u00f3lo pregunt\u00e9. Escuch\u00e9. Tom\u00e9 notas. Incluso entrevist\u00e9 a varones antipatriarcales y escrib\u00ed algunos art\u00edculos cuestionando aspectos del tema que no termino de compartir. \u00bfDe qui\u00e9n es la decisi\u00f3n del aborto? \u00bfDe qui\u00e9n es el cuerpo? \u00bfEs realmente m\u00edo mi cuerpo? \u00bfNo estamos hablando de una construcci\u00f3n hist\u00f3rica y determinada cuando hablamos de esa \u201cpropiedad? \u00bfNo respondemos m\u00e1s a una necesidad del mercado que del ser al hablar del cuerpo en t\u00e9rminos de algo que se posee? Nunca alguien rebati\u00f3 esas ideas publicadas en Revista T\u00f3nica, un medio autogestivo e idealista que durante tres a\u00f1os actualizamos y produjimos luego de extensas reuniones semanales en las que discut\u00edamos estos y otros temas. Supongo que muchas mujeres las habr\u00e1n le\u00eddo. La revista ten\u00eda una buena cantidad de seguidores que a veces hac\u00edan comentarios en las redes y otras veces se ofrec\u00edan a participar. Fue un gran espacio abierto al calor del ejercicio de la verdadera pol\u00edtica, esa que piensa que \u201ctodo lo personal es pol\u00edtico\u201d. Pero entre comentar notas y debatir temas hay un abismo y la <em>vor\u00e1gine<\/em> de las redes sociales empuja a un pensamiento vol\u00e1til, pasajero y sin pretensiones argumentativas. Tal vez las posiciones feministas consolidadas en colectivos medi\u00e1ticos \u2013como las de las se\u00f1oras de aquella parroquia\u2013 no son tan dadas a la duda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, a causa de mi rol en la comunicaci\u00f3n gubernamental, entr\u00e9 es contacto con Eva Giberti y Zaida Gatti. Trabaj\u00e9 en campa\u00f1as contra la violencia de g\u00e9nero escribiendo guiones desde la propia voz del Estado y colabor\u00e9 en el debate de la reglamentaci\u00f3n de la ley 26.485. Presenci\u00e9 descripciones detalladas de los operativos de rescate de las v\u00edctimas de trata. Escuch\u00e9 a mujeres argumentando que eleg\u00edan \u201cno vender el sudor de sus frentes y s\u00ed vender el sudor de sus cuerpos\u201d, como el de las v\u00edctimas indefensas obligadas a hacer algo que no quer\u00edan. Tambi\u00e9n le\u00ed a los hombres arrepentirse en nombre de todos los hombres. Me avergonc\u00e9 de sus pedidos de perd\u00f3n por las muertes que ellos mismos no hab\u00edan cometido, y por los golpes que jam\u00e1s hab\u00edan propinado. Supe que eso tampoco ayudaba en la v\u00eda de destrabar las injusticias. Que era otra la acci\u00f3n de parte de ellos que necesit\u00e1bamos. No simb\u00f3lica sino pol\u00edtica. Ese tipo de discursos que tienen por finalidad \u00faltima repetir lo pol\u00edticamente correcto no hacen mella sino que opacan, ocultan, tergiversan. Por \u00faltimo, de puro prepotente, me proclam\u00e9 no-feminista y no adepta a ning\u00fan \u201cismo\u201d. \u00bfEs acaso el feminismo capaz de aceptar las voces disidentes o estamos obligadas a incorporar todas las discusiones masticadas por otras bocas?<\/p>\n\n\n\n<p>Hago estas aclaraciones para que se sepa desde d\u00f3nde parto, qu\u00e9 recorrido hice, cu\u00e1l es mi posici\u00f3n subjetiva, por qu\u00e9 me parece importante y potente que hoy estemos problematizando estos asuntos de car\u00e1cter p\u00fablico, por fin. Me interesan los puntos de equilibrio oscilantes, nunca est\u00e1ticos. Me interesa que todo, siempre, pueda ser cuestionado y modificado.<\/p>\n\n\n\n<p>Suelo preguntarme qu\u00e9 significa ser feminista para m\u00ed. Si se trata de una pregunta por el ser, algo en lo que se deviene o una declaraci\u00f3n de principios. \u00bfEs realmente una praxis pol\u00edtica el feminismo de estos d\u00edas? \u00bfQu\u00e9 fuerza tiene enunciarse de acuerdo con una causa que ya conquist\u00f3 buena parte de sus reclamos? \u00bfSomos capaces de tomar los espacios de libertad que s\u00ed tenemos y que por mil motivos no nos apropiamos? \u00bfSe trata de seguir ampliando el campo o de mejorar las condiciones particulares que esa inclusi\u00f3n de la mujer en todos los planos de la vida social exige?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 significa no decirse feminista o no \u201cser\u201d tal cosa? \u00bfPor qu\u00e9 provoca tanto enojo? \u00bfSe puede aportar al pensamiento manteni\u00e9ndose afuera del \u201dmovimiento\u201d? \u00bfQu\u00e9 implica? \u00bfA qu\u00e9 nos empuja? Me gusta mucho el t\u00edtulo de una novela que reza: <em>Incl\u00fayanme afuera.<\/em> Me gusta ocupar ese lugar marginal y distante. Me hago estas preguntas porque me incumben los temas m\u00e1s all\u00e1 de las categor\u00edas, porque veo y s\u00e9 qu\u00e9 cosa es el machismo y porque cada d\u00eda recalculo mi posici\u00f3n para ubicar mejor la estrategia de supervivencia en el campo cultural, familiar, y laboral. No quiero ser v\u00edctima de ninguna supra-fuerza estructural. Y para no ser v\u00edctima \u2013lo que a veces me aqueja como a tantas\u2013 necesito no pensarme como tal cosa. Tampoco alcanza con estudiar y tener ideas propias. Ni con la tolerancia, los reclamos, o con hacerse cargo de la parte del camino recorrida. La lucha no tiene que ver con nombres o apariencias sino con asumir posiciones particulares que puedan convivir con generalizaciones atinadas, esas sin las que no podemos asir la realidad, esas que necesitamos y a las que acudimos para enmarcar temas, abordarlos, y volverlos pol\u00edticas reales y concretas de intervenci\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cambiar la realidad es mucho m\u00e1s que aportar el granito de arena del \u201cme gusta\u201d, levantar una pancarta, favear o adherir a los aires de la \u00e9poca. Transformar lo social es intervenir para dar nuevas formas. Pasa como con la solidaridad. Nadie puede decir que no sea \u00fatil el aporte individual. La lata de arvejas que se deja en el canasto de una iglesia seguramente sirva de alimento a alguien que no tiene qu\u00e9 comer. O como el paquete de az\u00facar que se intercambia por una entrada en la vereda de un estadio, para ver un recital a beneficio. O como el partido de f\u00fatbol que juegan los famosos para ayudar a unos chicos ciegos, o a una escuela del litoral. El tema es que a veces, algunos, no sin una importante cuota de perversi\u00f3n, confunden solidaridad con eficacia estatal. Eso es lo que no podemos permitir en este momento de la historia y siendo herederos del pasado reciente que tenemos. Lo que haga cada uno por colaborar con otros no achica la brecha de desigualdad creciente que el actor central de esta historia debe dejar de omitir. Es tarea del Estado hacerse cargo con ah\u00ednco de las pol\u00edticas sociales que le reclama el feminismo y todo el campo popular, esas mismas que involucran de alg\u00fan modo las cuestiones de LOS g\u00e9neroS. Y eso incluye: incidir m\u00e1s all\u00e1 del discurso, no achicar presupuestos, dejar de escuchar y adherir como siendo un ciudadano m\u00e1s, mirar la totalidad del pa\u00eds y asumir las diferencias que esa heterogeneidad plantea. Las pol\u00edticas sociales son las herramientas que tenemos para cambiar la realidad de forma irreversible. Las \u00fanicas que pueden quebrar la ambici\u00f3n desmedida de las fuerzas del mercado. El feminismo no puede pensarse por fuera de sus condiciones materiales de existencia. Luego vendr\u00e1 la problematizaci\u00f3n de si sirve sacarle el g\u00e9nero a las palabras, u oponerse a un piropo callejero o al pantal\u00f3n de hombre que se ilumina en los sem\u00e1foros. Probablemente esas acciones apenas contagien entusiasmo, envalentonen a las masas o resulten simp\u00e1ticas en su simpleza; pero su dispersi\u00f3n y poca incidencia en las problem\u00e1ticas reales de la mujer trabajadora no dejar\u00e1 de hacerlas aparecer como intentos des-sistematizados, reclamos sin organicidad. \u00bfTienen que dejar de hacerse? Claro que no. Pero la cosa cambia cuando estas cuestiones entran a ser debatidas en el recinto, o producen pol\u00edticas concretas desde los organismos estatales. Ah\u00ed es donde debemos dar la batalla. Si no, el reclamo queda en queja y no produce el efecto buscado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero responder a un r\u00f3tulo, ni pelear un cupo. Un espacio para que la foto parezca m\u00e1s plural. Quiero una Ley de Paridad. Lo que implica que se nos convoque y elija por nuestra idoneidad y no por nuestro ser mujeres, travestis, cis, lesbianas, o g\u00e9nero futuro que pueda aparecer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El gran desaf\u00edo que hoy tiene por delante el movimiento de mujeres m\u00e1s amplio y heterog\u00e9neo de la historia es tratar de amalgamarse sin perder las diferencias, sin plantear mil batallas que disipen la urgencia de los temas centrales, es conseguir la articulaci\u00f3n de un colectivo org\u00e1nico y que permita inscribir pol\u00edticamente \u2013y con cierto posible orden de prioridades\u2013 los conflictos por los que se est\u00e1 dando batalla. Pecamos de idealistas. Muchas veces nos han asociado con esto. Pecamos, sin querer, de pancartismo, de catalogaci\u00f3n de g\u00e9neros, de banales. Se presupone que una mujer deber\u00eda defender cualquier cosa que haga otra mujer por el s\u00f3lo hecho de ser mujer. Cosa que medimos de otra forma cuando se trata de hombres, o que hasta nos provoca incomodidad cuando caemos en la cuenta de que estamos involucrando la identidad sexual del otro, ante cualquier situaci\u00f3n en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>Me pregunto si se est\u00e1 definiendo con astucia y claridad a qui\u00e9n se le reclama cada cosa. Porque la sensaci\u00f3n es que el pedido \u201cde todas\u201d, es para \u201ctodos los que quieran escuchar\u201d. Y esto no es as\u00ed. O no tiene efecto si es as\u00ed. Hay que dirigir muy bien cada reclamo. Cuando el tiempo pasa y las mujeres siguen muriendo, o las estad\u00edsticas no llegan, o se sigue criminalizando a las v\u00edctimas, probablemente ya es hora de replantear las t\u00e1cticas. Sin medir la eficacia de los gestos con los que se reclama, sin producir un cambio incisivo en la realidad, se infantiliza el intento de ir por m\u00e1s, como de conseguir lo que se pretende. Pero adem\u00e1s, el del feminismo es un problema que el g\u00e9nero tiene con su propio objeto, siempre en construcci\u00f3n, indefinido, a\u00fan intercambiable y f\u00e1cilmente modificable con hormonas que, al final del d\u00eda, lo vuelven su opuesto, su propio blanco de ataque.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodr\u00eda el feminismo no pensarse contra el hombre? Y en ese caso, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda su amo, su dominador, su patriarcado? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda con ciertas posiciones femeninas si no fuera el hombre, el portador del falo, ese del que habr\u00eda que desmarcarse? \u00bfY si el verdadero contrincante fuera la alienaci\u00f3n del capital, el hast\u00edo del consumismo, o la diferencia de clase? Puede sonar materialista la pregunta, pero a la vez no puede ser acusada de dial\u00e9ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que hace poco, en una reuni\u00f3n laboral, pregunt\u00e9 si cont\u00e1bamos con estudios de campo que aporten n\u00fameros reales de muertes seg\u00fan corte de clase y distinciones de pa\u00edses emergentes y pa\u00edses centrales, y hubo un pesado y profundo silencio como respuesta. Silencio. Vac\u00edo. Nada. Y despu\u00e9s, cambio de tema. Hablemos de otra cosa. Miremos un video. Como si esas cuestiones no merecieran ser discutidas\u2026o fueran impertinencias. \u00bfSer\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil pensar que todas las mujeres de todos los niveles socioecon\u00f3micos sufrimos las mismas violencias que ubicar cada problem\u00e1tica en su base material?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo un p\u00e1rrafo atrofiado y cansado, sobre la cuesti\u00f3n de las manifestaciones destructivas. Del mismo modo que la tolerancia nunca alcanza, es sabido que tampoco sirve su reverso. Me refiero a la violencia verbal y simb\u00f3lica de los grafitis, o a los contenedores ardiendo que vimos sobre el final de la multitudinaria marcha de Rosario (2016) mientras la polic\u00eda reprim\u00eda a las manifestantes. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer con toda esa fuerza que colma las calles? \u00bfQu\u00e9 vamos a reclamarle a las fuerzas policiales? \u00bfDesde qu\u00e9 lugar? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si ese poder desbocado entrara en el cauce de los lugares que corresponde y no fueran las mujeres un dato de color en las webs, blogs, y medios masivos sino voces comprometidas pol\u00edticamente reclamando en los organismos deliberantes con capacidad de acci\u00f3n real? La mejor forma de dar un di\u00e1logo nunca es monologar, gritar de un lado, escuchar el propio eco contra la inacci\u00f3n. No al menos hoy, con toda el agua corrida bajo el puente. Debemos exigir datos concretos y lugares de acci\u00f3n reales. No sirven las mujeres decorativas en la pol\u00edtica. No interesa c\u00f3mo se visten y qu\u00e9 comen, como intentan contarnos las revistas de tiraje masivo. Demos las batallas en serio. Acordemos unos reclamos, sepamos ceder otros, aprendamos de una vez a exigir y negociar en democracia, ocupemos los lugares que importan, seamos parte de la toma de decisiones. Pero por sobre todas las cosas: aprendamos a ejercer lo conquistado, para lo cual, antes, hay que hacerse cargo de eso y dejar de vernos, todas, siempre, como v\u00edctimas.Dicho lo propio, el libro que sigue propone un corte transversal del momento hist\u00f3rico latinoamericano en el que pueden leerse distintas y hasta a veces contradictorias u opuestas posiciones. El feminismo, como dijo Lacan de la mujer: \u201cno existe\u201d. Hay muchos. Tantos como mujeres y g\u00e9neros haya. Lejos de pensar que todo el espectro est\u00e9 representado en estas voces, s\u00ed puede tomarse como elemento de an\u00e1lisis o una muestra del universo m\u00e1s amplio de los discursos sociales que presenta el feminismo del siglo XXI. Para cerrar, sobre el final del libro, presento una lectura del <em>Manifiesto contrasexual<\/em> de Beatriz Preciado donde discuto con algunas de sus interpretaciones y, sobre todo, con su relativismo. Luego, como toda lectura descentrada, propongo la deconstrucci\u00f3n total de este discurso. Porque las palabras, si no se transforman en acciones concretas, mejor reordenarlas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color\" style=\"color:#ac0202\"><strong>Leticia Martin<\/strong>\u00a0(48) naci\u00f3 en Buenos Aires, en 1975. Es narradora, poeta, editora y cr\u00edtica cultural. Obtuvo la\u00a0<em>Licenciatura en Ciencias de la Comunicaci\u00f3n<\/em>\u00a0(UBA) y el\u00a0<em>Posgrado Internacional en Gesti\u00f3n Cultural y Pol\u00edticas de Comunicaci\u00f3n<\/em>\u00a0(FLACSO). Se desempe\u00f1a como Directora de Redacci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Comunicaci\u00f3n P\u00fablica. En 2017 cre\u00f3 junto a Nazareno Petrone la editorial\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/qejaediciones.com\/\" target=\"_blank\"><strong>qejaediciones.com<\/strong><\/a>\u00a0y en 2023 gan\u00f3 el Premio Lumen de Espa\u00f1a por su novela\u00a0<em>Vladimir. La posici\u00f3n feminista,\u00a0<\/em>se\u00a0public\u00f3 en su libro de ensayos<em>\u00a0Feminismos<\/em>\u00a0(Letras del Sur, 2017).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez estuve a punto de participar del Encuentro Nacional de Mujeres. Ese a\u00f1o se hac\u00eda en Mar del Plata. Yo acababa de ser madre y sent\u00ed la necesidad de alg\u00fan tipo de compromiso con la causa. 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